lunes, 13 de agosto de 2007

OTRO IMPORTANTE ATARDECER.

La Vejez en los Pueblos

La vejez en los pueblos.
El corazón sin dueño.
El amor sin objeto.
La hierba, el polvo, el cuervo.
¿Y la juventud?

En el ataúd.

El árbol, solo y seco.
La mujer, como un leño
de viudez sobre el lecho.
El odio, sin remedio.
¿Y la juventud?
En el ataúd.

(Miguel Hernández)

sábado, 11 de agosto de 2007

SOBRE DESALOJOS, ATROPELLOS, SARAMAGO, Y LIBROS.


Encuentro, otra vez, consuelo en José Saramago. Leo la Caverna y me seducen todas las ideas que implícita o explícitamente allí se muestran. Creo que soy bastante Cipriano Algor, para quien el mundo ya va demasiado deprisa, y cuyos métodos artesanales y pensamientos sencillos no se ajustan al mundo de letreros luminosos y fabricación en cadena, a los jefes asépticos y con diferentes cursos sobre el arte de exprimir la realidad. Maldita realidad.

Otro guía espiritual inaugura en Jaca la Feria del Libro. Todo en el Pirineo son ventajas. Quizá hubiera sido necesario estar allí.

Hace dos días tuve la fortuna de dar la mano a Mariano Gistaín. ¿Se me pegará algo?.

Los acampados ya no están bajo el puente. La CHE les denunció por ocupar el cauce del río, cosa que no ha importado durante los meses que unos desgraciados polacos llevan viviendo en un agujero cochambroso en ese mismo puente. Ahora parece claro el procedimiento. Que pasen unos días para que no resuene el eco del movimiento social, y a darle a la picoleta. Los enredos de la burocracia son garantía absoluta para la impunidad en cualquier desmán: como se sacan menos de nosecuantísimas toneladas de sedimentos no hace falta estudio de impacto ambiental sino evaluación ambiental. Aún estando los terrenos sujetos al PORN, éste no se aplica porque fueron incluidos en el mismo antes de nosequé. Los trámites, procesos, papeleos, …, acaban pervirtiendo el proceso, crean una tela de araña infranqueable que posibilita cualquier acción alejada de la lógica, la justicia o lo admisible medioambientalmente. Y, finalmente, me parece que la administración se reserva la versión fina del castizo “por coj…”. En todo caso, mi agradecimiento a los acampados, por anteponer ciertos valores a sus necesidades personales, y representarnos a tantos en tan malas condiciones.

Otros títulos que sumar a la lista “por leer” son Uñas de Cristal (espectacular obra en memoria del lastimosamente desaparecido David Gómez Samitier, uno de ésos capaces de generar proyectos e ilusiones infinitas), El Clan del Oso Cavernario, Por Escribir sus Nombres, El Espejismo de Dios, La Seducción de las Palabras (años de espera), o Filosofía para Bufones (doblemente acertada compra). Casi seguro que en unas semanas o meses seré un poco mejor, …o estaré un poco más preocupado, o…seré un poco diferente.

Y despediré el último libro que me removió las ideas, con otra cita que me preocupó al leerla:

“- No sé si existe algo más importante que tener una percepción correcta del mundo en que se vive. Y sin embargo, invertimos una ridiculez y muy pocos esfuerzos en investigar si es correcta la imagen que tenemos de los objetos que nos rodean, y sobre todo, de cómo la obtenemos. ¿A ti qué te parece?.

- Creo que es completamente cierto. El cerebro efectúa muchas suposiciones y obtiene pequeñas imágenes de los ojos, pero no basta. El problema radica en que las imágenes que recibe el ojo no se corresponden en absoluto con los objetos que está mirando; no son idénticos. Por ejemplo, si miramos una mesa intuimos que es sólida y fuerte, y que podemos poner cosas encima; pero el cerebro tiene que adivinar que se trata de una mesa sólida y fuerte. El cerebro imagina un objeto real a partir de una imagen del ojo tan pequeña como un sello de correos. Me parece increíble que podamos pasar de una pequeña imagen al sentido de la realidad del mundo. Y, por supuesto, no siempre sale bien. Estoy completamente de acuerdo contigo; habría que investigar más este campo. Y se debería enseñar en la escuela, es una cuestión vital para los niños.

- En las escuelas sólo se dan respuestas. No se enseña a los niños a hacerse preguntas. Me cuesta imaginar a colegiales pensando si los demás alumnos son como los ven o, como decía Newton, cómo se pasa de la percepción del objeto a la gloria de los colores. Se ha negado a los niños, y a toda la población en general, la costumbre de cuestionar la realidad. La mayoría de la gente está convencida de que los ojos envían al cerebro la imagen fiel de los objetos”. (Conversación entre E. Punset y R. Gregory, profesor de neuropsicología de la Universidad de Bristol, en Cara a Cara con la Vida, la Mente y el Universo).

¿Y si sustituyeran la bendita religión por la filosofía?.

jueves, 9 de agosto de 2007

DICHO Y HECHO. CACEROLADA A LAS OCHO.


Mi limitada memoria aún me permite evocar el chiste del pianista maño que, alejado de su instrumento, lo agarraba bien fuerte y lo acercaba hasta la silla, en vez de, lógicamente, acercar la silla.

Parece que este caso tiene cierto parecido. El ayuntamiento parece tener cinco barcos y se ha dado cuenta que el Ebro en verano no es como ellos desean. Así pues, ante la disyuntiva de adaptar los barcos o el río, han elegido la opción B, lo que puede suponer una de las mayores atrocidades promovidas institucionalmente: adaptar todo un río, su caudal, su dinámica, sus riberas, sus puentes, …, a los barcos y los caprichos disponibles. Como se oye últimamente, parece que el asunto Expo está suponiendo una terrible carta blanca ante asuntos que exigirían irremisiblemente un mínimo debate, estudio, sensatez.

Como dije hace poco, a las primeras sospechas de rebaje de la solera del Puente de Piedra y de dragado del río (creando la necesidad periódica de hacerlo por el arrastre de sedimentos del río, alteración de la flora y la fauna,…), le sucedió un fulgurante visto bueno impropio de la lentitud administrativa (informe de impacto ambiental OK, no hay problemas con el patrimonio cultural, etc.), y hoy ya empezaban las catas, las primeras máquinas entraban al río a dejar la orilla llana y bien limpia para poder trabajar. Algunos grupos sensibles con su entorno (metan aquí a los denominados ecologistas, asociaciones culturales, y colectivos vecinales; aquí y aquí) han impedido el acceso de las máquinas y el asunto concluirá posiblemente mañana con la intervención policial y el posterior desalojo forzoso. Una treintena de personas que son algo así como la conciencia medio dormida de esta ciudad que aspira a convertirse en un nuevo mastodonte de acero y ladrillo.



Mañana a las ocho de la tarde habrá una concentración-cacerolada de protesta y reivindicación en el Puente de Piedra. Como también he escrito otras veces, que, al menos, no cuenten con nuestra desidia. Que, al menos, el lema no sea “agua y desarrollo sostenible”. Que se rían, pero no tanto, hombre. Si están contentos con todo este asunto, les felicito. Si sienten algo de disconformidad en las tripas con las formas, con el fondo, con lo que representa, lo que supone, lo que…, pues arrímense, que da mucha pena creer que se obra por algo bueno y justo y estar sólo rodeado de treinta personas.

(Las citas, los libros, y las cartas, para otro rato más apropiado).

martes, 7 de agosto de 2007

PEQUEÑAS BELLEZAS.


Viaje a la amada Alboreca. Dos citas bibliográficas importantes, y varios libros maravillosos que sumar a la lista (Víctor, ya lo tengo, que debo ser el último...). Mañana me explico, que hoy ya no existe.

Por cierto, anticipando parte de la cita: ¿podrá ser verdad que lo mejor de todo sería no haber nacido?.

viernes, 3 de agosto de 2007

ACERCA DEL UNIVERSO, DE NUESTRA REALIDAD.

Cardo Yesquero (Echinops ritro)


Aunque descontextualizadas (algunas ideas pueden resultar demasiado confusas), me permito recomendar lo aquí escrito, dado que casi nada me pertenece, sino que es una nimia muestra de algunos de los pensamientos de las más brillantes mentes actuales. He utilizado en algún momento corchetes para hacer algunas breves aclaraciones dentro de fragmentos literales entrecomillados.

He concluido, al fin, la lectura de Cara a Cara con la vida, la mente, el Universo. De nuevo la sensación de mareo, de cornada en la femoral de los conocimientos previos, de levantarme y sentirme como una especie de marciano que ya no sabe qué tiene en su cabeza, o que se encuentra un poco más cerca de la locura. Conceptos e ideas maravillosas, alucinantes, como lo del tiempo geológico, la colonización espacial, las paradojas auditivas, las vías de investigación en nanotecnología,… (y decenas como éstas), que directamente acceden a las estanterías importantes de la cabeza. Nuevas dudas, temores, posibilidades.

Y una certeza: la de corroborar la inefable, abismal, separación entre la realidad científica, que no es sino la realidad, y la realidad socio-política, es decir, la de la gente normal, la de se expresa cada día en la vida ordinaria. Me parece inconcebible que la sociedad viva, casi al 100%, de espaldas a muchas ideas que tienen, o tendrán, consecuencias gigantescas, inimaginables a priori, en nuestras vidas. Todo ello tiene una gran repercusión en mi manera de pensar y, por tanto, en mi manera de entender la escuela y de trabajar con los niños.

Resulta estremecedor leer capítulos que indagan acerca de las evidencias actuales sobre el origen de la vida (S. Miller, K. Nealson), las tribulaciones sobre la ya aceptada necesidad de colonizar otros astros (L. R. de Gopegui, Javier de Felipe, que no hablan de hipótesis, sino que ya trabajan en aspectos concretos de esta idea tan tremenda; esto ya se citó aquí hace unas semanas en palabras de S. Hawking), lo que podría llevar, en palabras de los científicos, a una muy probable escisión evolutiva de los emigrantes espaciales que generarían una nueva subespecie (¿imaginan de que estamos hablando?), la luminosidad de las palabras de Jordi Savater (catedrático de psicobiología y etología de la Universidad de Barcelona), y así sucesivamente. Es algo similar a leer pura ciencia-ficción, pero bajo la etiqueta de lo real.

Quisiera finalizar con otra idea que me resultó fascinante y a la que di muchas vueltas en sus aplicaciones contemporáneas. Viene al hilo de “la mediocre capacidad del homínido moderno para predecir su porvenir” (evidencia de investigaciones de científicos como N. Taleb, D. Kahneman, A. Tversky). Y habla el paleontólogo francés Yves Coppens, codescubridor de Lucy, la primera homínido conocida, en la sala de juntas de l’Académie des Sciences de París: “invariablemente siempre se repite la misma secuencia. En las excavaciones encontramos primero un cambio biológico producido por una mutación desconocida, y poco después aparece el cambio técnico correspondiente al cambio biológico. Mejora ostensiblemente, por ejemplo, la forma de las herramientas. Pero luego pueden transcurrir centenares o miles de años antes de que aparezca el cambio cultural que arranca de aquel cambio biológico”. Se sigue afirmando: “el cambio cultural [el que interesa, el que impregna a la sociedad] es de una morosidad casi genética. En realidad, lo único que ocurre es que la perspectiva del tiempo geológico [frente al concepto de tiempo biológico, o humano] es la propia de los cambios culturales. Los esquemas de organización social y política, la elaboración de contenidos trascendentes o, simplemente, la construcción de nuevos paradigmas de conocimiento siguen un proceso mucho más lento que los cambios técnicos o institucionales. Así cambios técnicos actuales, como el descubrimiento de la estructura del ADN [compartida casi totalmente con el resto de animales], acabará transformando nuestra relación con el resto de animales [cambio cultural asociado], aunque todavía no sabemos cuándo”.

Otro ejemplo consiste en la suposición equivocada del autor de que las primeras imágenes de la tierra tomadas en el espacio darían lugar a una gran revisión de las fronteras políticas, de los conflictos que de ellas surgen, como consecuencia de la evidencia fotográfica maravillosa (un acontecimiento cumbre en la historia del hombre) de lo artificial y antinatural de esas divisiones. Sólo hay que ver los problemas en marcha hoy por este asunto para comprobar esa nula repercusión del hecho técnico en el cambio cultural. En este sentido, se tratan varios cambios actuales que incomprensiblemente no estremecen a la sociedad ni la mueven hacia alguna parte, y que, según parece, si afectarán en un futuro, tras salvar esa nula capacidad de previsión humana basada en la ausencia de un pensamiento en torno al concepto de tiempo geológico.

El problema es que hasta que ese momento de cambio cultural llegue, si lo hace, la brecha entre lo que se conoce sobre la vida y lo que la gente conoce sobre la vida se agranda a velocidad de vértigo, y, en ese distanciamiento, se generan importantes problemas con serias implicaciones para entornos como el educativo.

“Somos la última gota de la última ola del océano cósmico”.

jueves, 2 de agosto de 2007

PUENTES ROTOS, REYES, UN PAR DE SALTOS, EL CALOR Y LOS ESPÍRITUS.


Hace unos días que comenzó a hablarse de la posible intervención en la solera del Puente de Piedra para que los barcos (¡cómo no va a haber barcos en una ciudad puntera como ahora es Zaragoza!) pudieran navegar a sus anchas. Ya saben: polémica, no pasa nada, que sí que pasa, que…; pues bien, hoy comienzan los preparativos de las obras. Vaya con la administración, como corre cuando interesa. Por otra parte el pepé lo lleva a los tribunales, supongo que sin argumentos ideológicos claros, por esa obligación que tienen de llevarse la contraria, pero algo es algo, y ya me duele decir esto de los amigos de acebes y zaplana (sí, ya, pero no la merecen). Ahora que caigo, quizá la familia real nos deleite (como aquí o aquí; tranquilos que ésto no atenta contra nada) con una travesía de puente a puente con el Bribón. Eso sí que sería bonito; ya imagino a todos en proa saludando al pueblo llano, a don Jaime y doña Sofía jugando con el ancla, a doña Leticia, casta ella y sin pecado alguno, besando el limpio aire zaragozano, don Felipe, doña Leonor de las altas cumbres, don Juan Carlos izando y arriando velas, don Froilán de todos los santos del cielo bendito, don…, el vulgo llorando, rasgándose los ropajes, en pleno deleite y éxtasis colectivo, ...puede ser una idea para los de El Jueves. Y mientras, los del ayuntamiento podrían ir cobrando por hacer fotos, o por mirar, y el cuerpo de élite de la policía local poniendo multas a todo el que se mueva.

Dando un pequeño salto llegamos a Rusia, y allí ocurren cosas como éstas, donde podemos leer “los servicios federales en la lucha contra el tráfico ilegal de drogas seleccionaron a unos 100 adolescentes con experiencia criminal o adicciones a las drogas para incluirlos en este programa disciplinario durante las vacaciones de verano”. Distinto concepto de campamento. Seguro que así llevan a esos niños por la senda de la bondad (ya saben que ahora el ejército casi no mata, sino que es una especie de oenegé que ayuda a los pobrecicos organizar su vida, da caramelos a los niños, etc.) y cuando sean mayores ya no tendrán ganas de pegar a sus hermanos, e incluso cederán el asiento en el bus. Seguro que no tendrán nada que ver con mafias, ni mercenarios, ni asesinos a sueldo, ni asuntos turbios con espías.

De nuevo aquí, el otro día estando con mis abuelos (ya sólo dos…) salía por la tele el recurrente y manoseado tema del calor. Igual que en invierno cuando sale un capullo en un puerto de montaña retransmitiendo en directo el frío que hace y la nieve que cae, el peligro mayúsculo de congelación, el país paralizado y en alerta supermáxima (y todos los teleabducidos piensan ay dios qué frío y que miedo). Pues lo mismo pero con el calor. Entonces mi abuelo me preguntó si yo pensaba que realmente hacía mucho más calor que antes. Él decía recordar a su padre trabajando en pleno verano de sol a sol en el campo, y que le contaba que cuando acababan de cocer la comida (bajo un árbol, claro), la olla seguía hirviendo durante un largo rato. Piensa que su padre pasó más calor que ese que ahora retransmite en chanclas desde la playa marbellí, pero, a fuerza de tanto repetirlo, ya casi tiene dudas. Igual su padre era un flojo. Éste es el problema, que cuando uno recibe miles de mentiras, tonterías, medias verdades, simplezas, a lo largo del día, se pierde la noción de qué es cada cosa, qué es verdad, y qué merece la pena. Supongo que ello es aplicable a casi cualquier asunto.

En el buzón donde llegan cada semana las preciosas cartas de los niños de Peñarroya, e incluso de algunos que no son alumnos míos y que también se animan a escribirme (recuerden eso que nombró Mariano: lo que supone que alguien piense en ti, se siente, haga un esfuerzo por organizar sus pensamientos para compartir algunos contigo, …), también llegan otras cosas. Supongo que tendré que poner un segundo recipiente conectado con el vertedero municipal, o con alguna incineradora:

Primer regalo: “Lo invitamos cordialmente a la asamblea de distrito de los testigos cristianos de jehová. Entrada gratis”. Señala que en la asamblea se explicará cómo seguir a Cristo nos ayudará a oponernos al diablo (pobre), a enfrentarnos a los problemas de la vida, a mejorar la vida familiar, a acercarnos a dios, y a conseguir la vida eterna. Todo esto en un ratico y gratis. Cómo para faltar.

Segundo regalo: “Profesor Suare. Gran vidente, médium competente africano. Soluciona todos los problemas en 72 horas. Especialista en retorno inmediato y definitivo de la persona querida. Quita el mal de ojo. Cualquier problema de pareja. Puede ayudar en la salud, en los concursos, y a mejorar en el deporte, los negocios, impotencia sexual, problemas familiares y de trabajo. Resultados rápidos y garantizados 100%. De 8 a 22h”. ¿Hace falta que diga algo?. En todo caso, si se animan, pregunten a Jaime o al que escribe, porque hace un par de años también nos llegó, por fortuna, la referencia del profesor Tuba, que afirmaba solucionar todo y “trabajar con los espíritus más rápidos”. Hombre, puestos a mejorar la impotencia o la cotización en bolsa, mejor hacerlo con espíritus ágiles, porque hay cada vago…

Por la noche trato de ponerme algún antídoto: “Los humanos hemos creado sistemas de representación de la historia de la vida en que la evolución conduce y culmina en nosotros, aunque los mamíferos complejos (un insignificante número de especies), probablemente, no son tan importantes si tenemos en cuenta la historia de la tierra en su conjunto (…). El otro gran error que cometemos es creer que somos los reyes de la Tierra y que tenemos derecho a decidir su futuro. Y como no tenemos poder para hacerlo, no nos preocupamos por los problemas que causamos a otros organismos, otras especies, o al entorno. Es un error trágico con consecuencias potencialmente muy peligrosas. Deberíamos ser un poco más modestos y reconocer que todos somos una especie unificada y que tenemos menos poder del que creemos; seguro que entonces todo iría mejor” (Stephen Jay Gould, fallecido en mayo de 2002, fue paleontólogo de la Universidad de Harvard y la primera referencia científica en su ámbito de trabajo).

viernes, 27 de julio de 2007

UNA HISTORIA DE AMOR


Empezó hace treinta y nueve días. Él apenas acababa de nacer. Apareció bajo unos sacos sucios en el lavadero. Al estilo de Grenouille. Comida frecuente y abundante, botes con agua caliente, algunas caricias. Incluso larvas de mosquito cuando creció.

Cuando cumplió el mes ya se sentía mayor. Comprendía que debía vivir su propia vida, y no deseaba ser una carga para su padre.

Llegada su quinta semana convirtió algunos torpes aleteos en un volar brillante, rápido, adornado con imposibles giros y un precioso planear, ganó una altura inimaginable y se alejó para siempre. Lo que se planteaba como un entrenamiento de veinte metros fue la despedida. Este pajarico estará pronto en África. Peñarroya, África. Ajeno a los ladrillos, la Expo, y la operación malaya, pronto nos sobrevolará sin comprender las complicaciones que los humanos nos buscamos y las acciones tan incomprensibles que llevamos a cabo. Afortunado.

Miren estos días el cielo. Siempre merece la pena.