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miércoles, 26 de septiembre de 2007

GREENPEACE, MARCEL MARCEAU, LOS FAYOS, LIBROS ESCOLARES, PALABRAS MÁGICAS.


Hace pocos días Greenpeace se manifestó en la plaza del Pilar para mostrar su rechazo a la fabricación de bombas de racimo en lugares tan insignes como la Zaragoza de la Expo. Al margen de la dicotomía ecologista-no ecologista que parece estar gestándose cada vez de manera más clara, sólo puedo decir que acciones como ésta nos informan (o me informan) de hechos tan terribles como éste, y que de otro modo desconoceríamos (o desconocería). Por cierto, gran parte de las bajas que estas bombas provocan son civiles, y, en concreto, muchos niños. Qué le vamos a hacer, no entiendo las guerras, ni los que se fuman puros con lo que ganan al vender las bombas.

Marcel Marceau murió hace unos días. Yo fui muy afortunado al poder disfrutar de su espectáculo hace unos años en el teatro Principal de Zaragoza. Fue un momento en el que lo que una persona puede hacerte sentir, disfrutar, pensar, observar, …, tiene más relación con el mundo de lo milagroso que con el otro, el normal. Además, creo que con él también marcha una manera de entender el mundo muy especial. Su padre, carnicero como el mío, fue asesinado por los nazis, y su vida comenzó en semejantes ambientes. Aquí la triste noticia, y aquí un vídeo con una mini-entrevista que me parece muy bonita (enlace disfrutado gracias al blog de Lamima).

Hace cuatro días visité el precioso pueblo de Los Fayos, cercano a Tarazona. La curiosidad siempre existía al pasar cerca, pero nunca había llegado hasta el pueblo. Es un lugar precioso, con gran riqueza paisajística, natural, ornitológica (el pueblo nace bajo grandes moles de conglomerados donde hay gran variedad de especies rupícolas), y con la magia de los pueblos típicos del somontano del Moncayo, con sus viviendas y coloridos tan característicos. Allí nos acercamos al primer abuelo con aspecto de conversador y les consultamos sobre el pueblo: lo de siempre, en invierno cuatro gatos, y el negro futuro inmediato. Y un dato, unas palabras que surgían con resignación, incomprensión, impotencia, y enfado, a partes iguales: la construcción del pantano del Val (que cuelga sobre el pueblo), y que provocó fuertes reacciones sociales, puesto que acababa de un plumazo con todas las tierras de labor en las que se basaba la economía local; todo a cambio de cuatro perras para cuatro gatos que se fueron tan contentos. Nos informó que, también como siempre, se pasaron las reacciones sociales por las inmediaciones de la entrepierna y todo siguió su curso: ingentes talas, presa, etc. El resultado final fue el de acabar con la riqueza de la agricultura local, la eliminación de las fuentes por las que era envidiado el pueblo (paradojas, ahora detestan el agua que han de beber), y la creación de un pantano que lleva diez años esperando inauguración y del que no se conoce utilidad alguna (no abastece a nadie ni a nada, aún), además de dar el empujón definitivo para que las pocas familias que luchaban por mantener la vida del pueblo se vieran forzadas a emigrar. A ver si Inde, que creo es mujer de aguas, tiene alguna información u opinión.

La escuela comienza a andar, lenta pero avanza. Primeros e importantes problemas y miedos, pero los parches parecen buenos, de momento. El sábado hice la primera compra de palabras. Las había de diferentes colores, sabores, tamaños, orígenes, …, así que la selección llevó un tiempo:

- Una colección de varios libros de la editorial Edilupa: Planeta Tierra, Rocas y fósiles, Océanos y Mares, Clima, Sistema Solar. Me parecieron claros y con unos contenidos atractivos e interesantes. Pretendo que sean una referencia importante en buena parte del trabajo a realizar en Conocimiento del Medio.

- El Cuerpo, de la editorial Larousse, explica también de manera clara y amena, y con unos contenidos de un buen nivel científico, algunos conceptos fundamentales de este artilugio que tantas cosas buenas, malas, e inexplicables es capaz de generar. Ya hemos comenzado su trabajo y todos estamos contentos.

- Diccionario por Imágenes de las Artes, de editorial Fleurus: forma parte de una colección de libros sobre diferentes temas bastante famosa. En este caso, andaba buscando un libro de referencia para la asignatura de plástica que impartiré por primera vez. Buscaba un recorrido histórico por los principales movimientos artísticos, con sus personajes y obras clave, y este libro se acerca bastante a tal idea.

- Los Enanos Amarillos, de editorial Siruela. Esta obra la compré simplemente por ser su autor Jostein Gaarder, el autor del genial El Mundo de Sofía. Buscaba en este caso una libro para leer a los niños en clase, el primero del curso, hasta que encuentre el que tenía pensado utilizar: Ojo de Nube, precioso y recomendado por Mariano Coronas el año pasado. La historia es divertida, y con ella espero comenzar a abrir esas orejas que en el verano no han escuchado, en muchos casos, tantas palabras e historias como ese momento merece.
Quedando de este modo gastado el presupuesto anual asignado para libros en mi clase (...).

Casi lo olvidaba: lean el blog de los niños, lean las Palabras Mágicas , que ya dan sus primeros pasos, sus primeros hechizos (díganlo a sus amigos, a sus novios y amantes, a sus vecinos). Espero que el de hoy haya sido no un paso cualquiera, sino un gran paso, casi un salto (como otras veces, yo me entiendo). Y sepan que cada comentario que hemos visto al primer artículo escrito ha desatado un estallido de aplausos y alegrías, veinte o treinta mil sonrisas, grandes intenciones para volver a escribir cómo se ve el mundo a los ocho o nueve años. Así que gracias.

lunes, 10 de septiembre de 2007

TECNOBÁRBAROS, MÁS CAUSAS PERDIDAS, MARCIANOS.

Hay noticias que resultan llamativas.

José Luis Sampedro: tecnobárbaros. ¿Qué es?. Llegar por la carretera de Castellón al cruce de Mediana a las doce de la noche y encontrarte el ir y venir de mil camiones removiendo tierras y echando cemento bajo la luz creada por treinta focos del tamaño de un elefante. Tener una carretera que une un punto con otro mediante cinco kilómetros con cinco curvas y organizar una escabechina en el pinar para hacer ese tramo en dos kilómetros, con una carretera de anchura infinita y en perfecta línea recta. Montar un complejo mastodóntico de absoluta complejidad tecnológica, bajo un lema absolutamente falso, y con una finalidad …¿existe finalidad?. Resumiendo a Sampedro: occidente ha basado su evolución en un desarrollo tecnológico que ellos mismo observan como la cima del progreso, pero que carece de un sustento racional, de una integración en una forma de vida armónica y que acaba por adueñarse del control del propio proceso (me recuerda la idea filosófica de la alienación que Marx expresó en torno al trabajo y los procesos industriales). Por su parte, parecen existir otras formas de vida donde este desarrollo tecnológico (en su versión occidental) es entendido como un desbarajuste del comportamiento humano, se observa como innecesario (no necesario, al menos) para la vida feliz, y no se comprenden los excesos (…) a los que nos está conduciendo. La humanidad al servicio de la tecnología. Las bombas ya se activan por videoconferencia.

Me parece que este blog, mi parte, y quizá mi vida, se está convirtiendo en un lugar para las causas perdidas. Un lugar para los alfareros, para Cipriano Algor, para los Martinillos que escuchan el sordo crepitar de la madera de un barco perdido. El otro día le veía cortar, atender, unas manos guiadas en cada movimiento por mil años de experiencia, el trabajo repetido del mismo modo desde hace cuarenta años. Los carteles de ofertas con rotulador, sin trajes ni corbata, sin publicidad, sin marketing moderno y agresivo, sin relaciones públicas. Lo he visto así toda la vida, y quizá por ello nunca lo había mirado bien. Los trabajos tradicionales se pierden, se extinguen como las águilas imperiales y los lobos, y por las mismas razones: nuestro ritmo de vida, nuestras crecientes necesidades de comodidad, el horario laboral, la ferocidad de las grandes superficies, …, no dejan espacio a los pequeños comercios, al tendero, al alfarero, al carnicero, …, que dedican mimo y profesionalidad a su labor. Ellos no pueden, ni quieren, trabajar con traje, tampoco pueden trabajar catorce horas (a veces sí), ni abrir los domingos. Para ellos no siempre es primavera, como en el Corte Inglés. Dentro de unos años apenas quedarán, y con ellos se perderá otra porción de la vida en la que yo creo. Por ello la foto (en breve, que el cable se ha perdido), dedicada al trabajo de mi padre y de los que cada día ponen su vida en sus pequeños trabajos, en sus trabajos cada día más alejados de la vida moderna.

Si alguien aún cree en mi pertenencia a este mundo, que se olvide. Si por mí fuera, lo paraba y lo lanzaba a la papelera. La noticia de la muerte de los diez o doce inmigrantes me parece aterradora. Me parece suficiente para casi cualquier cosa. Vida insostenible, hambre, guerra, miedo, no poder atender a hijos ni mayores, los ahorros de una vida, una barquita ridícula frente al mar, un viaje oscuro, compañeros muertos, sed. Llegar a diez metros de la orilla, saltar y morir exhausto sin poder enlazar tres brazadas. Los dirigentes, mientras, almuerzan cochinillo y pavo debatiendo el problema de la inmigración, si una valla electrificada o con pinchos. Uno se desabrocha el cinturón, que ya aprieta al final de la reunión. Madre mía, morir a diez metros de la orilla, o salvarse con los compañeros muriendo a tu lado, con el agua a la cintura a cuatro pasos. Morir para ocupar un rinconcico en la página tres del periódico. Ese día la portada la ocupaba, otra vez, la familia real que acudía con la nieta a la guardería. Cómo se porta la niña, cómo estudia y ayuda ya a los compañeros. Los negricos en la página tres. Qué precio tan diferente según el muerto. Ese día no escuché apenas reacciones sociales. ¿Cómo vivimos tan bien en un lugar tan insensible, tan contento con sus comodidades y ajeno a las desgracias de otras personas?. Manifestaciones, exigencia de humanidad, manifiestos de derechos humanos, …¿estoy loco?.

Pronto empezaré con mis clases. Cinco días para pensar un curso (Lamima, ésto es lo que hay) Hoy y mañana son fiestas patronales, y el miércoles y jueves las familias han decidido, igual que el año pasado, no llevar a los niños a clase para que se recuperen de las fiestas. Yo, igual que el año pasado, me quedo perplejo por esta decisión y por formar parte de la escuela que lo asume como normal o aceptable. ¿De qué se han de recuperar los niños de seis, siete, ocho, nueve, diez, once años?, ¿qué comportamiento se les está inculcando de este modo?.

Cuando escribo así recuerdo cada momento mi promesa de mirar de otra manera, con un color más amable. Pero, ¿de verdad crees que es posible?.

viernes, 31 de agosto de 2007

LECTORES DEL MES. COMENZAMOS.

Tener conciencia ambiental hoy en día, independientemente de su grado o intensidad, es uno de los mayores males sufribles. Supone un continuo sufrir, lamentar, enfadar, protestar; un lamento prolongado y agotador, sin esperanza.

Dejar minuciosa constancia en el blog de estas preocupaciones supondría dedicación exclusiva, así que, resignado, me conformo con citar de vez en cuando algunas especialmente sonadas y dolorosas. Sin ánimo de mucho: al menos, como en otros casos, de no aportar otra actitud indiferente y despreocupada.

Aquí pueden observar algunos lamentos frente al proyecto de construcción de un teleférico en Sierra Nevada. No hace falta concretar demasiado: desmontes infames en zonas protegidas, urbanizaciones imposibles, euros a unos pocos bolsillos, etc.

Aquí encontramos un pueblecito de ciento cuarenta habitantes donde se pretende construir ocho mil viviendas, tres campos golf (¿tendrá algo que ver golf con golfo?), etc, etc, etc. Entre otros pequeños obstaculillos, el proyecto se incluye en una de las zonas forestales más ricas de Ávila, en la comarca de la Moraña, con especies tan emblemáticas y en situación delicadísima como el águila imperial. Aunque a ésta ya se le ha caído el nido del árbol los últimos años. Será que no sabe hacerlo; seguro que no tiene que ver con…; por otra parte, por ahí aparece el eterno enfrentamiento de personas que defienden estas actuaciones por el futuro del pueblo, que critican a los otros por hablar desde la comodidad urbana, etc. Me parece que la solución a esta discusión tan extendida en los pueblos que poseen cierta riqueza medioambiental se encuentra en un plano al que actualmente resulta imposible acceder, tan alejado de lo generalmente esgrimido, defendido o criticado, que ni lo nombro. Estamos tan alejados de esa isla que ya ni se intuye en el horizonte.

Y finalmente, una reseña sobre el dragado del Ebro, que marcha viento en popa. Igual el estamento europeo tiene una sensibilidad diferente al zaragozano o aragonés.

Como ya he dado a entender muchas veces, leo la revista Muy Interesante desde hace muchos años. Como la hemos utilizado en la escuela durante estos últimos tres cursos, tanto la versión adulta como la junior, pensé hacer unas fotos con los alumnos, escribir un breve relato, y enviarlo para la sección El Lector del Mes, calificativo con el que hemos sido elegidos para el número 316 del mes de septiembre. Quizá el mayor honor sea acariciar con nuestra foto la pagina contigua en la que aparecen las luminosas palabras de Antonio Muñoz Molina. Así que si quieren ver una clase sonriente, preocupada por conocer el mundo, y contenta por los descubrimientos que cada día se producen, cuesta tres eurillos y está en su quiosco. Para nosotros será una feliz manera de reencontrarnos.

jueves, 23 de agosto de 2007

BACTERIA QUE COGE, BACTERIA QUE MATA. VIVIR A CONTRAPELO.


"Bacteria que coge, bacteria que mata", así de malísimo es el cloro zaragozano según el jefe del Servicio de Ciclo Integral del Agua del Ayuntamiento de Zaragoza. Y eso son argumentos técnicos.

Me sorprende lo del agua en Zaragoza (aquí otro ilustrativo artículo): la irracionalidad de una ciudad desmesurada como ésta provoca hechos tan increíbles como que su agua sea apenas bebible, y que tenga que pasar unos procesos previos que parecen de Star Trek. Por otra parte, y a la vez que dicen que el agua zaragozana es muy rica y se echan frente a los fotógrafos un gran trago, glup, glup, glup, cual Fraga en pleno baño playero, también dicen que se va a coger agua de Yesa para que estemos todos más tranquilos. Ésta es buena, pero ya cogemos otra. El crecimiento de la ciudad hace venenosa el agua circundante y la solución consiste en coger otra. Me sorprende. ¿A alguien se le ocurre pensar que algo falla en el modo de vida cuando el agua está de este modo?; ¿alguien piensa en que quizá no todo vale cuando los efectos relacionados con un elemento vital como el agua son éstos?; ¿qué pasará cuando las grandes plataformas logísticas o industriales (todas son las más grandes de Europa, qué bien) funcionen a todo trapo?. Por otra parte, al alcalde en funciones estos días, el señor Gimeno, también canta aleluyas por este sistema de canalización desde el Pirineo. Justo de esos sitios donde viven esos que hace poco su compañero llamaba pueblerinos. Y finalmente, sobre las implicaciones de todo esto en el recrecimiento de Yesa: respecto al mismo, "nuestro problema es garantizar el abastecimiento" (de Zaragoza, se entiende). No obstante, anotó que "nunca el Ayuntamiento de Zaragoza ha estado en contra del recrecimiento, y seguimos en esa línea". Esto es sensibilidad y solidaridad. El enésimo rizo del rizo.

Para la escuela, ya estamos haciendo algunos fichajes. Hay negociaciones con un par de personas que aportarán grandes cosas a mitad de curso, con unos cuantos libros que no rebajan sus pretensiones económicas, y con un programa, cortesía de Guillermo, que nos permitirá viajar a unos cuantos años luz de la tierra y bailar con las estrellas. También hemos iniciado trámites virtuales para que los niños se acerquen de una manera nueva a las palabras.

He de hablar con él. Parece una confabulación de ambos, sabedores de mis dudas existenciales. Estoy seguro que inicialmente esos libros tenían otro contenido, pero, al acercarme a ellos y abrir sus páginas, rápidamente las palabras se diluyeron y transformaron en aquellas que yo quería, y no debía, leer. Supongo que el señor Osuna, a bordo del OCCIDENTE, será amigo de Cipriano Algor, el alfarero: “(…) pero te equivocas. Éste no es mi mundo en absoluto. Yo soy ajeno a esto; me siento aquí como un inmigrante forzoso, un desterrado. (…) Yo no soy de hoy. Aunque sigo pisando la misma tierra ibérica no soy de esta España. Mi tierra natal, la de mis raíces y donde crecí, no es ésta. (…) Les pasa a muchos, pero se adaptan al molde en que nos meten, como zapatos en horma, y acaban por no darse cuenta. Incluso procuran reeducarse. Yo, en cambio, cultivo la diferencia, la conservo. (…) Mira Martinillo, aprende que todos los que vivimos a contrapelo, en un ambiente a disgusto, nos vemos forzados a llevar una doble vida. (…) Ya estoy viejo para actuar y me resigno a que la bota me pise el cuello, pero al menos no beso esa bota y protesto cuando puedo porque hay que seguir en las batallas aún sin esperanza de victoria, como repite siempre mi amigo Kolhaas” (extraído de La Senda del Drago, de José Luis Sampedro).

jueves, 9 de agosto de 2007

DICHO Y HECHO. CACEROLADA A LAS OCHO.


Mi limitada memoria aún me permite evocar el chiste del pianista maño que, alejado de su instrumento, lo agarraba bien fuerte y lo acercaba hasta la silla, en vez de, lógicamente, acercar la silla.

Parece que este caso tiene cierto parecido. El ayuntamiento parece tener cinco barcos y se ha dado cuenta que el Ebro en verano no es como ellos desean. Así pues, ante la disyuntiva de adaptar los barcos o el río, han elegido la opción B, lo que puede suponer una de las mayores atrocidades promovidas institucionalmente: adaptar todo un río, su caudal, su dinámica, sus riberas, sus puentes, …, a los barcos y los caprichos disponibles. Como se oye últimamente, parece que el asunto Expo está suponiendo una terrible carta blanca ante asuntos que exigirían irremisiblemente un mínimo debate, estudio, sensatez.

Como dije hace poco, a las primeras sospechas de rebaje de la solera del Puente de Piedra y de dragado del río (creando la necesidad periódica de hacerlo por el arrastre de sedimentos del río, alteración de la flora y la fauna,…), le sucedió un fulgurante visto bueno impropio de la lentitud administrativa (informe de impacto ambiental OK, no hay problemas con el patrimonio cultural, etc.), y hoy ya empezaban las catas, las primeras máquinas entraban al río a dejar la orilla llana y bien limpia para poder trabajar. Algunos grupos sensibles con su entorno (metan aquí a los denominados ecologistas, asociaciones culturales, y colectivos vecinales; aquí y aquí) han impedido el acceso de las máquinas y el asunto concluirá posiblemente mañana con la intervención policial y el posterior desalojo forzoso. Una treintena de personas que son algo así como la conciencia medio dormida de esta ciudad que aspira a convertirse en un nuevo mastodonte de acero y ladrillo.



Mañana a las ocho de la tarde habrá una concentración-cacerolada de protesta y reivindicación en el Puente de Piedra. Como también he escrito otras veces, que, al menos, no cuenten con nuestra desidia. Que, al menos, el lema no sea “agua y desarrollo sostenible”. Que se rían, pero no tanto, hombre. Si están contentos con todo este asunto, les felicito. Si sienten algo de disconformidad en las tripas con las formas, con el fondo, con lo que representa, lo que supone, lo que…, pues arrímense, que da mucha pena creer que se obra por algo bueno y justo y estar sólo rodeado de treinta personas.

(Las citas, los libros, y las cartas, para otro rato más apropiado).

martes, 24 de julio de 2007

ZARAGOZA CRECE. ZARAGOZA PROGRESA. QUÉ BIEN.





Mis hijos ya no conocerán el Ebro.

Menos mal que el monumento, unas pobrecicas piedras enjauladas junto a una fuente que no para de tirar agua para recordar lo de la sostenibilidad, hace que uno conserve la confianza en los que nos gobiernan y nos dirigen por los senderos del desarrollo.

Penúltimo aviso para los que quieran echarse al monte.