jueves, 6 de abril de 2006

Ya en mis años estudiantiles me sorprendía esa variedad de estudiante que conoce al detalle todos los detalles legislativos que le amparan y en los que poder apoyarse en cualquier situación de emergencia, mortal o no.

Este año necesitaría a mi lado a una de esas personas, que me guiase en los recovecos de las burocracia, de los papeleos, de los plazos, de poder cambiar una plaza X por una comisión de Y. Dada su ausencia, sigo perdiéndome a diario.

Hoy hemos celebrado el día del árbol. Hemos plantado un fresno y un nogal cada uno. Espero comer esas nueces cuando me jubile y me saquen de casa a pasear y a tomar el sol para el reuma.

Después se ha celebrado una comida con los alumnos y los padres, donde un admirable señor nos ha hecho unas migas y unas chuletas asadas. Al tener claustro en Puente la Reina no hemos podido aprovechar la ocasión para relacionarnos un poco más, y mejor, con los padres.

Ahora he acabado unos apuntes sobre el clima, el paisaje, y la estructura de la tierra que mañana estudiaremos. Sólo queda leer un poco, dormir, y mañana un nuevo día, el penúltimo del trimestre. Segundo trimestre del camino.

martes, 4 de abril de 2006

Hola a todos. Soy José Luis.
Me he colado en el espacio de Jaime porque hoy estoy tan contento que debía escribir algunas líneas.
El día ha comenzado con unas palabras de ilusión de una madre, la mañana ha sido muy buena con los alumnos, y por la tarde he acompañado a unas niñas a la paridera del padre, donde hemos visto un ternero recién nacido, unos corderos, 80 vacas, 2 toros, gatos, perros que comían placentas de vaca, ...; después he salido con la bici y al volver he visto una imagen maravillosa: como fondo el pueblo, en el centro una niña de clase en el jardín de su casa haciendo unos ejercicios muy bonitos con una cinta de gimnasia rítmica, que ha sido el tema de nuestra última unidad didáctica. Su madre hablaba de su ilusión de hoy, día de la coreografía final, de lo contenta que estaba porque había ayudado a unos compañeros, porque yo la había felicitado por su trabajo, y porque se había sentido muy bien en su actuación. Y por la tarde seguía disfrutando de su cinta. Mañana se la regalaré.
Yo estoy con oxígeno de sobra. Puedo repartir a todo el que necesite.

lunes, 3 de abril de 2006

Perdonen la falta de ideas, de palabras.

Llevamos unos días durmiendo poco, viajando mucho, y, además, hemos estado con el Profesor Otto Lidenbrock y buscando a Gurb.

En cuanto el espíritu se haga cargo del cuerpo y retomemos el control de la realidad volveremos a contar alguna historia con ánimo de ser coherente.

El hombre araña parece que ya se ha marchado. Vuelvo a respirar tranquilo y ser feliz.

jueves, 30 de marzo de 2006

Respecto a mi problema del martes en la escuela, Paula, mi novia telefónica, me ha responsabilizado de la mayor parte del asunto, lo que aún me hace sentirme peor, porque supongo que tiene buena parte de razón.
Hoy ha sido en Ansó el último miércoles destinado a esquiar. Estos miércoles han supuesto un regalo para el bagaje motriz de los alumnos, pero han generado una falta de continuidad en las clases que ha tirado por tierra parte de mis objetivos para este segundo trimestre, el supuestamente más largo y, por varias razones, el de mayor importancia didáctica.
Por si fuera poco, el miércoles próximo celebraremos el día del árbol. Espero que aquel que dentro de 15 años se coma las nueces sienta un poco de cargo de conciencia por las clases que dejaremos de dar.
En San Andreu creo que todo sigue bien. Nuestro corresponsal hoy ha hecho una escandalosa dejación de funciones y no ha dado señales ni noticias.

martes, 28 de marzo de 2006

PLAF!.


Así ha sonado la bofetada que me han regalado hoy. Ya son varias veces en este curso que en el momento más insospechado, tras una acción inocente, pego un buen resbalón.

Hoy ha ocurrido algo así. Después de actuar con la mejor de las intenciones posibles, más allá de lo lectivo u obligatorio, ha habido una distinta interpretación de los hechos por parte de una familia, una distinta visión de la realidad, y un encontronazo de opiniones. Esto me afecta, aunque no tanto como antes. Cada día veo con mayor recelo a las familias, ya que tras tanta heterogeneidad observo que puede surgir un problema de cualquier parte.

En una especie de reunión entre los distintos profesores del colegio, una de los asuntos tratados ha sido el de ese sentimiento de continuo cuestionar al profesor por parte de algunas familias. Ya asumí hace años que al trabajar rodeado de muchas personas seguro que un buen puñado dudan de tu capacidad, esfuerzo, ..., e incluso piensan que eres un poco tonto, pero, aún así, cuando se crean algunos de estos conflictos, el resto del día aún mantiene un asqueroso sabor amargo.

Hoy marcho enfadado a la cama.

lunes, 27 de marzo de 2006

La semana pasada charlamos en clase sobre algunas cosas relacionadas con los pueblos, con su progresiva pérdida de inquilinos. Y de una idea a otra, y aprovechando una foto guardada durante años en la memoria, hablamos de cómo algunos pueblos son convertidos en un paisaje fantasmal del fondo de un pantano. Algunos señalaron que, en ocasiones, como en el Pantano de Mediano, si las condiciones fluviales acompañan, se puede ver incluso la torre de la iglesia asomando sobre la superficie. Una tristísima imagen, coincidimos todos.

Los niños no comprendían que llegaran unas personas y pudieran echar del pueblo a sus habitantes, a las gentes cuyas familias allí vivieron durante cientos de años, y que esas fotos antiguas de un pueblo lleno de vida, de escuelas y niños, de trabajo (como vimos en la foto de la revista Gurrion), se convirtieran en agua, simple agua y lágrimas para los descendientes. Los niños no comprendían. Probablemente porque cosas así sólo la mente ya bien retorcida de un adulto puede comprender. Como con el dibujo de la boa que se había comido un elefante del Principito (un sombrero!).

Por otra parte, la visita a la ciudad, además de ayudarme a recordar el extraordinario mal olor reinante en la misma, me ha permitido volver a comprar abundantes libros. Mañana creo que mis alumnos pasarán una buena mañana descubriendo desde Historias Mitológicas hasta algún caso de Cuatro amigos y Medio, o podrán viajar incluso al Centro del la Tierra. Los cien euros del Ayuntamiento de Ansó van a permitir muchas historias nuevas.

Por supuesto, la ciudad también sirve para que un maestro desgraciado como yo pueda insuflar un poco de vida a una relación sentimental basada en el teléfono y la distancia. Menos mal que la novia es tan maravillosa que el esfuerzo merece la pena.

Y, por último, en la madrugada del domingo unos cuantos skin heads pegaron una paliza a un pobre zagal que pasaba por la calle en la que he vivido toda la vida. Evidentemente en estas cosas no hay respuestas, pero me preocupan por mi hermano cuasiadolescente y a punto de iniciarse en las tareas de ampliación de su autonomía, de su independencia. Y por extensión pienso en los cientos de jóvenes adolescentes que cada día salen a la calle jugando a esa lotería cruel que les puede deparar uno de esos premios: una soberana paliza con el único pretexto de la diversión, la grabación, la ira contenida, la...

jueves, 23 de marzo de 2006


Permítaseme hoy no comentar cosa alguna. Hoy sólo traigo a la memoria una poesía (G.A. Bécquer) que sonaba frecuentemente en las clases de otro de mis maestros ya fallecidos. Se contaba de él que tenía todo el dinero que era posible tener, y que se dedicaba a la enseñanza por puro placer. En todo caso, guardo con cariño su recuerdo.


Cendal flotante de leve bruma,
rizada cinta de blanca espuma,
rumor sonoro
de arpa de oro,
beso del aura, onda de luz,
eso eres tú.

¡Tú, sombra aérea que cuantas veces
voy a tocarte te desvaneces
como la llama, como el sonido,
como la niebla, como un gemido
del lago azul!

En mar sin playas onda sonante,
en el vacío cometa errante,
largo lamento
del ronco viento,
ansia perpetua de algo mejor,
eso soy yo.

¡Yo, que a tus ojos en mi agonía
los ojos vuelvo de noche y día;
yo, que incansable corro y demente
tras una sombra, tras la hija ardiente
de una visión!