viernes, 23 de mayo de 2008

CALDERILLA, ULTRADERECHA, Y EFECTOS BOSQUE.

"Aragón no pierde nada con Gran Scala. Únicamente podría perder los ciento setenta y tantos mil euros que costó la presentación del evento" por todo lo alto. J. A. Biel. Supongo que para los que cobran mil euros al mes y las pasan canutas para vivir con decoro, que el Gobierno de Aragón gaste treinta millones en un acto de presentación para una empresa privada quizá pueda parecer un dispendio, o una inmoralidad. Y ésto al margen de todo lo demás.

Luca Romagnoli, eurodiputado italiano del partido Llama Tricolor, propone crear un país para gitanos, como solución para evitar los problemas que éstos generan. Le replican que algo similar ya lo propuso el nazi Goebbels en los años cuarenta, y los judíos acabaron masacrados. De forma análoga, el gobierno de ese país señala como delito penal la inmigración ilegal y establece el dinero que mínimamente debe tener un inmigrante para poder pasar a formar parte del glorioso país. ¿?

En la plaza Eduardo Ibarra, tras meses de febril actividad excavadora y cementadora, "las farolas se alternan entre rectas e inclinadas creando el denominado efecto bosque". Debo ser un nostálgico, pero, para efecto bosque, casi prefiero no talar los auténticos y observarlos felizmente. Creo que vivimos rodeados de demasiados efectos (bosque).

Únicamente tres noticias. ¿Son reflejo de nuestra manera de entender el mundo?, ¿son excepciones disparatadas?, ¿son...?.

Por cierto, espero el momento en que se prohíba prohibir.

miércoles, 21 de mayo de 2008

VIDA, NOTICIAS. ADECUACIÓN DE LA ENSEÑANZA AL MUNDO REAL.

O a lo útil, al menos (quién sabe dónde está lo real cuando la mayor parte de la representación del mundo tiene que ver con pura invención de nuestro cerebro).

Las generosas lluvias han dado lugar a un monte magnífico, lleno de cantos y sonidos variados, de aromas y fragancias embriagantes, y de hilos de agua que la montaña deja caer una vez saciada. El cauce vuelve a observar al río que siempre debiera discurrir sobre él y que incluso, en algunos puntos, avanza con fuerza. La vida germina, florece, nace, brota, estos días. Y a mí ya no me hace falta mucho más. Sentirlo, estar cerca, y nada más.

El trabajo en torno a las noticias diarias se ha desarrollado en las últimas fechas de manera sorprendente: varios niños han encontrado en ello una actividad muy atractiva y cada día llegan a clase con un buen puñado de ellas. Como ya dije, el sentido pedagógico es inmenso: los niños amplían los dominios de su conocimiento, su vocabulario, desarrollan la sensibilidad y el sentido crítico hacia los diferentes asuntos que ocurren en su planeta, realizan interesantes debates en los temas propicios (con la consecuente exposición de argumentos, atención a las ideas de los demás, consensos, etc.), adquieren la posibilidad de entender muchas noticias que observan en sus casas (TV especialmente, claro) y de comentarlas con sus familiares, etc. Actualmente el problema consiste en dar cabida a todo el tiempo que la abundante información recogida por los niños requiere para ser abordada.

Por otra parte, varias familias han mostrado su descontento por el trastorno que ha supuesto la comunión en la vida de sus hijos, que se muestran alterados, nerviosos, con peor comportamiento, etc. A sus lamentos unen la justificación basada en el “todos lo hacen”, “por los abuelos”, “qué pensaría la gente en un pueblo tan pequeño”. Pero, si las convicciones religiosas son nulas en muchos casos, y el caos generado es tremendo y tiene consecuencias muy negativas en el comportamiento y el rendimiento general y escolar del niño: ¿por y para qué?. En cualquier caso, casi todos los niños ya están provistos de su Nintendo DS que les mantendrá callados un buen rato cada tarde y les privará, en buena medida, de disfrutar la rica infancia rural, con sus juegos, aventuras, excursiones, campamentos, etc. Globalización y amén.

Una niña se llevó ayer un Atlas de astronomía que rondaba por clase desde hace semanas (miraré y pondré la referencia, puesto que me parece una edición buenísima para los niños), y hoy me ha sorprendido trayendo varias hojas en las que había copiado los datos que más le habían sorprendido: formas y tipos de galaxias, fechas de los próximos eclipses de Sol y Luna, etc. Esta niña, bajo la óptica de la enseñanza tradicional, está muy cerca de repetir curso, y no por falta alguna de aptitudes. ¿Dónde se puede encajar su comportamiento, que da una evidencia tan clara de curiosidad, de ganas de aprender, de escribir, de mostrar…?.

Otra niña se llevó también ayer uno de los últimos libros comprados (ya estoy exprimiendo las últimas gotas de la hucha), el de un zorro que comía libros (tampoco recuerdo el título exacto: “El Señor Zorro…”) y hoy ya lo había leído y deseaba contar el resumen a los compañeros. Durante un buen rato ha contado con pelos y señales lo que las páginas le habían mostrado, encantada de haberlo leído. Este caso es similar al anterior, candidata aventajada para el suspenso en lengua, y, del mismo modo, la circunstancia explicada jamás (¿casi nunca?) quedará reflejada en un examen de mínimos del ciclo, o en unos criterios de evaluación o de promoción.

Me refiero a la parte del sistema educativo, a los contenidos en concreto, que da pie a esas citas famosas y variadas de “…tuve una buena educación, a pesar de la escuela”.

jueves, 15 de mayo de 2008

HACIENDO EL INDIO AÚN (AFORTUNADAMENTE).

Hace tiempo pensé que no era buena idea hablar de temas sociales aquí. Finalmente encontraba tantos desastres, injusticias, y tragedias que me hacían perder el rumbo del objetivo previsto por el blog inicialmente: la escuela.

Así, si alguna vez se me escapa algún tema diferente, es por fuerza mayor. Creo que ahora se podrá entender con el ejemplo. En este caso es por la broma y el humor que representa. Hoy en Heraldo: “El Vaticano permite creer en los extraterrestres: el Vaticano considera compatible creer tanto en Dios como en la existencia de extraterrestres, según el director del observatorio astronómico del Vaticano, el jesuita José Gabriel Funes”. Primero uno duda, pero, si se piensa bien, ambos entes comparten algunas propiedades, siendo su inexistencia la principal (de forma temporal en el caso de los segundos, con gran seguridad). En cualquier caso, puestos a creer en extraterrestres, creo que éstos viven precisamente en el Vaticano, y no comprendo cómo aún, en base a tropelías sociales y absurdos como el anterior, conservan tanto poder como para movilizar a millones de personas.

Hoy, en clase, hemos acabado el magnífico libro de Ricardo Gómez, Ojo de Nube. Es uno de los mejores libros que he leído en clase, y, además, es el libro que mejor he leído a los niños. Los últimos días hemos hecho períodos de lectura de hasta más de una hora, en los que los niños se mantenían ensimismados escuchando, haciendo preguntas, elucubrando sobre lo estaba por llegar.

Al respecto, constato que muchas iniciativas han acabado ganando sentido y valor, como ésta de la lectura en voz alta. Muchos niños solicitan ya el espacio de lectura diaria, o me reprochan su ausencia los días en que no lo hacemos. Al final, se ha planteado un pequeño trabajo sobre el libro que todos han emprendido con ganas, y he aprovechado para mostrarles una carta que un día guardé como guardo tantas cosas: sin saber bien para qué. Me refiero a esa famosa carta que el jefe indio Seattle dirigió a un gobernante americano cuando éste le mandó un mensaje para comprar los terrenos indios. Es un escrito de hace casi doscientos años que conserva una vigencia terrible, donde aparece, por ejemplo, aquello de “la tierra no pertenece al hombre, sino que el hombre pertenece a la tierra”, o donde el jefe indio se sorprende ante una oferta de compra por unas tierras que él considera no pertenecen a nadie, ni siquiera a ellos, sino que son un regalo que permite la vida a los seres que las habitan. Si el jefe Seattle conociera a Biel, a ARAMÓN, a las constructoras, a las inmobiliarias, ...

De igual modo, el trabajo casi diario con las noticias del día ha comenzado este trimestre a dejar ver su cara más valiosa. Cada día les muestro una selección de asuntos que suceden en el mundo y espontáneamente van opinando y, en muchas ocasiones, surgiendo apasionados debates, como el de ayer al tratar sobre la reciente inauguración de la planta de tratamiento de purines en Peñarroya, y que algunos niños veían con malos ojos al suponer una mayor carga económica para los ya apurados ganaderos. Igual que antes, varios niños suelen pedir este apartado, indicando que les gusta mucho y que suelen aprender sobre asuntos que no aparecen frecuentemente en sus libros de texto, además de permitirles entender palabras que después escuchan a sus familiares, o los análisis de las mismas que suelen escuchar en los medios de comunicación.

Por último, he de contar que hace dos días recibimos en clase una carta de Pablo, mi hermano. La enviaba a los niños de clase para contarles algunas cosas, enviarles un par de regalos (un póster y una de sus fotos más bonitas), y avisarles que les visitará cuando acabe los exámenes. Les ofrecí la posibilidad de responderle (voluntariamente) y unos cuantos (la mitad aproximadamente) han traído hoy sus cartas para corregir y enviar. También deseaban leerlas antes a los compañeros. Cuando uno de estos niños leía la suya yo he pensado en todo lo realizado durante dos años, lo escrito, lo pensado, y lo leído, y concluí que quizá algo tuviera sentido, puesto que la carta estaba escrita por un niño de tercero, de ocho años, con una calidad lingüística, y una sensibilidad dignas de felicidad.

Y sobre la felicidad, el libro de Punset, El Viaje a la Felicidad, donde, para mi sorpresa, he encontrado algunas claves sobre la escuela (vigencia del modelo educativo basado en la competencia, página 102, e ideas para el previsible futuro) y la EF (creo que el dilema del prisionero, página 95 y siguientes, es praxiología) que espero poder contar pronto a Jaime y a los compañeros de Pintacoda.

lunes, 12 de mayo de 2008

APAÑANDO (ME).


Dentro del juicio constante al que estoy sometiendo las circunstancias que rodearán mi vida el curso próximo, agrupándolas en el conjunto de las buenas o en el de las malas (o muy malas), me alegra enormemente que dejar de ser tutor significará que mi relación con las familias de los niños se reducirá drásticamente. En pocas palabras, estoy harto del pasotismo y la indiferencia de muchas hacia los temas que afectan a la escuela, a la clase, y a sus hijos.

Muchos de los niños de clase comulgaron ayer, por lo que hoy algunos no han venido durante la mañana porque debían recuperarse del jolgorio. Lo mismo ocurrió en las fiestas del pueblo, donde las familias añaden un día festivo por su cuenta para que los niños, con su hipotética resaca infantil, puedan sobreponerse. En mi juventud las comuniones eran otra cosa más tranquila y no necesitábamos tal día de retiro. Quizá hoy el espíritu santo penetre en los indefensos cuerpos con mayor vigor y los deje aturdidos. El caso es que muchas dinámicas de la clase se ven perjudicadas y, además, el ejemplo que se da a los niños me parece demoledor.

Por otra parte hoy comenzábamos la unidad de bicicleta en EF. Envié una nota en octubre avisando a las familias sobre el contenido del curso en esta asignatura, enfaticé la importancia de que materiales como los patines o la bicicleta estuvieran decorosos para su empleo, o que me avisaran para buscar una solución en caso de que no tuvieran medios para conseguirlos (si he conseguido bici en una semana para las dos niñas recién llegadas, cualquier otro problema se hubiera podido solucionar). Lo mismo hice en la reunión del primer trimestre, y algunos rieron por mi aviso con más de seis meses de antelación. Pues, para mi inocente sorpresa, hoy he pasado cada una de las dos horas de las sendas clases de EF del día hinchando ruedas, reparando pinchazos, corrigiendo alturas del sillín, engrasando cadenas, apretando tuercas, ajustando frenos, ajustando correas del casco, etc. Ni el 10% de las familias se han tomado la más mínima molestia para que sus hijos, y los demás por extensión, tuvieran las mejores clases posibles, o incluso las mínimas condiciones de seguridad (frenos, casco, etc). Varios niños han venido directamente sin el material, por olvido o por ausencia del mismo, y otros con unas bicis desastrosamente grandes o pequeñas, hasta el punto de imposibilitar completamente la actividad. Es aquí cuando una madre, al acabar la sesión de la tarde y marchar para casa, me ha dicho con aparente enfado, contrariada cuando menos, que me apañara, que ahora no iba a comprar una bici, y que su hijo ya crecería.

Creo que nos confundimos, y que no es el maestro el que se tiene que apañar precisamente.

Hoy ha sido un día redondo en la escuela.

jueves, 8 de mayo de 2008

GIMNASIA RÍTMICA, TIC TAC, TIC TAC, TIC TAC…

O por qué esta unidad es una de las más fructíferas y satisfactorias del curso.

En primer lugar, este contenido encuentra su origen hace tres años, al ser el objeto de trabajo del grupo Pintacoda durante ese curso. El curso de Ansó y de la felicidad. En ese momento nos introdujimos en las posibilidades pedagógicas de esta disciplina, la conocimos, intentamos adquirir conceptos e ideas básicas, …, y la pusimos en práctica en nuestras escuelas: escuelas de Hecho, de Ansó, unitarias como Jasa (creo que no me equivoco), o más grandes como la escuela San Juan de la Peña de Jaca. El vídeo editado de la coreografía final de mis alumnos de Ansó es un recuerdo que me acompañará siempre y que me emociona cada vez que lo veo.

Este curso he aplicado la unidad con el grupo de primer ciclo (nueve niños) y con el de segundo ciclo (catorce niños), y ha constado de unas dieciséis sesiones.

En primer lugar, la organización de la actividad es ciertamente costosa, debiendo movilizar mil y un materiales cada sesión, además del sistema de sonido propio del Paleozoico inferior que costaba montar un verano (mejor vean la foto).

Los elementos trabajados han sido aro, cinta, cuerda, y pelota. Las mazas implican un trabajo muy específico y un riesgo que evitamos. Además, durante la primera sesión y media hora robada a un recreo, los niños observaron vídeos de gimnastas en acción, de forma que pudieran representar mentalmente las nociones básicas de la motricidad en la que íbamos a nadar posteriormente.

A partir de allí, cada sesión abordaba cuestiones importantes en la progresión didáctica pertinente (sentido estético, búsqueda de la dificultad, dominio de distintos ritmos de ejecución, encadenamiento de acciones, …). Finalmente, las dos últimas sesiones sirvieron para preparar una coreografía que se mostró a los compañeros (de la propia clase y del otro ciclo) en la última sesión, y que éstos evaluaron mediante una hoja de observación.

No me entretendré con detalles de las sesiones, pero sí tengo que contar el valor de esta unidad en lo referente a: desarrollo de la sensibilidad y el sentido estético, desarrollo de la motricidad a través de los retos que exigen las habilidades propias de la disciplina, desarrollo de la capacidad reflexiva y del aprender a aprender (metaaprendizaje) consecuencia de la siempre presente necesidad de mejorar actuaciones, planificar acciones, cambiar propuestas, corregirse, etc, a sí mismo o a un compañero. Me quedo con la sensación de alguna clase en la que parecen conjurarse los dioses pedagógicos y todo fluye de manera excepcional: unos niños allá preparando su trabajo, otros practicando alguna tarea que así lo exigía, también unos pocos dialogando entre sí tratando de valorar y aportar ideas sobre lo observado en el compañero, … y todo ello en un ambiente de seriedad, trabajo, respeto, e implicación absoluto. Quizá este curso haya sido la EF el área en la que mayor progreso he tenido como maestro.

Me resulta difícil mostrar con cierta claridad qué ha representado realmente este trabajo, de lo que puede aportar esta área que los propios maestros aún consideran la pobrecica gimnasia. Me conformaré con haber transmitido algunas nociones sobre lo más significativo.

La última unidad de aprendizaje del curso y de mi estancia en Peñarroya de Tastavins será la de bicicleta. También será la última que impartiré en algunos años tal y como las he entendido (a grandes rasgos) hasta ahora. Los dos próximos cursos trabajaré en un centro de educación especial, así que en dos meses habrá que vaciar la mochila y prepararla para un nuevo viaje que, a priori, se presenta lleno de dudas, pero también de motivación por aprender y trabajar del mejor modo posible.

En todo caso, seguro que mi perspectiva de la escuela se habrá enriquecido sustancialmente dentro de dos años, y, por tanto, la mirada ante la vida también habrá ganado importantes herramientas para caminar con algo más de sentido.

¿Y en dos años qué, compañera?, ¿quieres sentir un poco de riesgo?. Cronómetro en marcha.

lunes, 5 de mayo de 2008

INFORTUNIO Y SEQUÍA MENTAL.

Creo que desde hace cerca de tres años, los que llevamos asomándonos por aquí, nunca había tenido problemas para encontrar un motivo para escribir: mejor o peor, una noticia, un suceso, unas palabras, siempre sugerían unas líneas para comenzar.
Hoy no ocurre ésto, y me temo que conozco el motivo. No lo digo puesto que no me deja bien parado. También tiene que ver con el tiempo.

Ya entrados en mayo, todas las ideas que han ido fluyendo durante el curso, muchas atropelladamente, y que aún no he podido llevar a cabo, se van amontonando y exigiendo su hueco en el espacio escolar. Al comenzar el curso y cada trimestre se creaban los “haré…” y ahora, por razones diversas, intento organizarme para cumplir aquellos que realmente aportarán, creo, algunas cosas a los niños. Además, también se dan otras circunstancias que no facilitan lo anterior, como unidades de conocimiento del medio (fauna, botánica, …), EF (bicicleta), lengua (filosofía…), …, que requieren una preparación y una logística más costosa que las anteriores.

Mayo también me está permitiendo echar la vista atrás y ver ya cierto camino recorrido, de modo que es posible evaluar algunas de las acciones ya desarrolladas. La biblioteca, la revista trimestral, el blog, las madres lectoras,…; y creo que la sensación con la que acabaré este curso respecto a mi trabajo no será tan buena como esperaba al comenzar con estas y otras ideas.

Para acabar, y para absoluta sorpresa (mejor no hablar de la suerte o el infortunio), puede que próximamente se reduzca drásticamente mi kilometraje semanal a motor. Espero que sea así ya siempre, pero de otra manera, claro. Y ya me explicaré.

viernes, 25 de abril de 2008

DEL DEMONIO.


Jaime está plantando calabacines y lechugas, así que, por evidente dejación de funciones, esta semana el blog ha estado en estado cuasivegetativo.

Ya sé que prometí hace unas semanas dejar la prensa diaria, por el tema de la salud. De todas maneras, llegan algunas cosas que es imposible obviar: en entrevista del viernes, 18 de abril de 2008, en plena contraportada (la página que más me gusta) Heraldo se marca un pedazo de entrevista a un exorcista. Primera pregunta: "¿En cuantos casos de exorcismo ha intervenido?" - "Honestamente, no lo sé. Recibir gente para orar por ella o para discernir su caso es algo que hago todos los días. Pero de todas estas personas, los casos de posesión demoníaca que encontramos son poquísimos. Una media de tres o cuatro al año (...) el sufrimiento aceptado con alegría es una fuente de gracias". ¿Y no encuentran personas de un nivel cultural, humano, o humorístico más elevado para aprovechar la página?.

En fin, manifiesto mi total solidaridad con el demonio por el injusto tratamiento que se le suele dar en los medios de comunicación.

Mientras tecleaba la "n" anterior ha entrado el cartero, y me ha entregado una carta certificada. La abro y es un libro (el Sistema Solar) de Jaime para los niños de clase. Dice "Para que tus niños estudien el maravilloso (no sé por qué entrecomilla ésto) cosmos en su propia lengua". También pide perdón por su ausencia en el blog. Si es de esta manera, regalando libros para los niños, daremos por buena la plantación de lechugas.

Por otra parte, y ya no sé si es paradójico o no (quizá sea efectivamente lo corriente y ordinario, lo aceptado sin ambigüedades), cuesta encontrar hoy un rinconcico de periódico que trate el problema mundial de la subida de precios en los alimentos básicos y el inminente riesgo de millones de muertes de personas hambrientas. Mientras, Occidente entero, a través de gestores como el Fondo Monetario Internacional y el Banco Central Europeo, echan números, calculan a cuánto sale el muerto, comprueban si se puede rentabilizar de algún modo la situación, y seguimos caminando, que el balance sale positivo. Creo que pasaremos a la historia como las personas acomodadas que no levantaron un dedo ante situaciones terribles y atroces.

Doy un pequeño salto, y acabaré diciendo que sigo disfrutando de las clases de Educación Física como nunca antes. En cada sesión se producen varios momentos maravillosos que me siguen reafirmando en la idea de considerar ésta área como aquella con mayor potencial educativo. La semana que viene acabaremos la unidad y trataré de explicarme mejor.