miércoles, 14 de junio de 2006

YO CREO TENERLO CLARO

Como este es un tema recurrente y yo soy bastante pesado, en los últimos años lo he comentado con mis profesores de BUP y COU, con profesores de magisterio, con entrenadores deportivos, y hasta con compañeros monitores de comedor.

Según mi añorado profesor de COU, J. Faci, cada curso era menos trabajador, y estaba dispuesto a argumentarlo y defenderlo ante quien fuera. Decía que no tenía que ver con que cada curso era distinto, y que él aún no era un viejo desconectado de la sociedad.

Según entrenadores deportivos, año tras año se encuentran con auténticas joyas y portentos físicos, pero niños y niñas de 12, 14, 16 años se ríen cuando hablan de cosas relacionadas con el sacrificio, la lucha, la superación, etc. Comparan con sacrificios, cargas de trabajo, esfuerzos y renuncias, …, de grupos de hace 10 o 15 años y les entra la risa floja.

Aunque me desvío un poco: en el comedor escolar, cuando llegaba un niño adoptado de países del este o similares, los primeros días daba gusto verle comer. Con todo el respeto, me recordaban cuando mi abuelo echaba cada tarde la comida a los animales y éstos la engullían sin siquiera dejar acercarte, dejando el cuenco impecable, reluciente. Esos niños, a los pocos días, ya empezaban a hacer tonterías durante la comida, y a la semana ya habían comprendido que si no comían bien, papá y mamá estarían allí para darle unas buenas chucherías en cuanto tuviese el mínimo apetito. Es decir, se comenzaban a parecer a esos niños a los que esta estúpida sociedad había eliminado incluso el instinto de supervivencia, y a los que monitores como Jaime tenían que introducir el yogur hasta las mismísimas entrañas porque no sabían ni tragar (niño de 4 años que sólo tomaba papillas y pures porque así a los papás les resultaba todo más sencillo).

Podría dar muchísimos ejemplos, y situaciones concretas, y generales, pero creo que no merece la pena. Pienso que, en general, el estado de necesidad de las personas es el que marca su actitud y comportamiento ante la vida. Y entre las condiciones fáciles actuales para vivir hoy en día, y los estímulos de elementos como la televisión (ole por la muñeca hinchable de los serrano y la madre que los parió; y creo recordar que eran 4 horas de media al día por español) las personas no tienen demasiadas ganas de pelear. Hoy el Lazarillo de Tormes sería un tipo raro.

Seguro que un sociólogo aportaría elementos de análisis relacionados con los vertiginosos cambios de la sociedad española en los últimos 40-50 años, pero a mí me basta con recordar al niño (80%) que dejaba su plato de borraja y su pollo guisado para guardar en la basura, al que mamá esperaba con el bollicao y las patatas fritas a las 17h, y al que posteriormente papá daba 10 euros para que con sus 8 añitos administrase y dejará satisfechas sus necesidades durante esa tarde.

En el mundo real, estoy cansado del mundo del P.A. y me siento muy inútil con un baremo que simplifica y resume el trabajo de mis alumnos con ese P.A. o con el temido N.M.
Jaime es de la liga antimensajes sentimentales, pero me permitirá recordar que me quedan minutos en estos parajes ...

lunes, 12 de junio de 2006

Estos días atrás, de manera bastante inocente, utilicé el Blog como rudimentario medio de comunicación con algunas personas, puesto que los canales habituales estaban saturados. Incidencias en el sistema ajenas a la empresa, dijo la operadora. Pido disculpas a los lectores habituales por este cambio de tercio sin previo aviso.
Quedan 8 días (escrbr con la tecla i rota es muy complcado; dejo aquí unas cuantas por si, en adelante, faltara alguna: iiiiii) para acabar las clases. Y parece que fue ayer. Tengo los sentimientos de los grandes momentos, de esos de los que después recuerdas con una viveza y precisión especiales.
Hace unos días comenté algunas sorprendentes habilidades de algunos niños para encontrar información de lo que estuviéramos tratando en clase en ese momento. Estos días, la querida Julia me está demostrando otra habilidad, consistente en diagnosticar el estado de ánimo de las personas de un sólo vistazo: "Hoy José Luis está contento", o lo contrario, son palabras con las que iniciamos las clases muchas mañanas. Y siempre acierta, la traidora.
Me zambullo ya mismo en informes de evaluación, ERPAS (¿qué serán?), y boletines de evaluación, con la única esperanza de acabar pronto y de que semejante cantidad de papel deje a alguien contento y satisfecho.
(como Paula me ha robado el ordenador, no podré añadir esta semana ninguna de las fotos que tanto me gustan).

viernes, 9 de junio de 2006

jueves, 8 de junio de 2006

“Es importante mantener la memoria para saber quienes somos”

Tuve un profesor de filosofía, el señor Azagra, que consiguió enseñarme caminos hacia dudas, cuestiones, preguntas, etc. que aún hoy me acompañan y me acompañarán siempre. Consiguió que esa reserva inagotable de preguntas sin respuesta que la filosofía implica esté frecuentemente rondando mi cabeza.

Cuestiones sobre la omnipresente muerte, sobre la felicidad, sobre la religión, sobre la propia vida, sobre su sentido, hacen que me considere una persona que continuamente está confuso, y que rara vez se ve capacitado para hablar con autoridad sobre algo.

Pero ocurre, a veces, que dentro de una cierta estabilidad de esa continua confusión (mi rutina) ocurre algo que aniquila cualquier certeza que tienes sobre el mundo que te rodea. Ocurre, miras al suelo, miras al cielo, intentas encajar piezas, pero éstas se van deshaciendo conforme las intentas colocar. Lo peor de todo es que he llegado tarde a la partida y ya estaba todo patas arriba. Sucesos tan improbables que ni los había podido considerar remotamente.

Hoy me da igual ser maestro en Ansó, en Fuenlabrada, o en Bogotá. Creo que incluso me da igual ser maestro. Una de las cosas que más quería y que deseaba que jamás cambiara se está rompiendo.

En Ansó los niños siguen siendo felices y el final de curso transcurre sin sobresaltos, rodeados de papeluchos y boletines que rellenar.

Perdimos un trozo de nuestras vidas.

martes, 6 de junio de 2006

El blog ha servido durante el curso para comprendernos mejor a nosotros mismos. Ha servido para expresar sentimientos intensos, situaciones bonitas o complicadas.
También ha servido para enviar algunos guiños, algunas palabras de complicidad, que la persona adecuada sabía descifrar en algún lugar. Unas veces la novia, otras la madre, un hermano, un amigo, ...
He leído algunas veces que hay quien escribe porque no tiene bien claro el modo en que decir las cosas. Recuerdo muchas cartas y notas escritas durante años pasados, cuando un nudo de sentimientos apretaba la garganta y no había otro al que contar la historia. Hojas manchadas de lágrimas.
Hay veces en que los sentimientos, la lógica, los hechos, y otros ingredientes se mezclan dando lugar a un revoltijo de dudas y confusión. Sólo quiero enviar un abrazo, dar ánimos, y desear que todo se solucione del mejor modo posible. Ojalá pudiera hacer más.

lunes, 5 de junio de 2006

Por fin he podido mostrar a Paula en qué consiste el día a día en Ansó. No mostrar el lado turístico del fin de semana, sino el ritmo lento, natural, armónico, de un lunes como hoy. 45' después de acabar las clases, acabando el postre y sin fregar, ya teníamos a varios niños abajo esperando para ir con la bici, arreglar varios pinchazos, salir a pasear. Hemos dado mil vueltas, descubierto y redescubierto otros tantos lugares, y todo ello con muchos niños que te hacen sentir contento al ver su alegría.

Creo que Paula empieza a intuir por qué he sido tan feliz este curso en Ansó.

EL lunes pasado subiendo un puerto con muchas pulsaciones y la mente aturdida vi a unos tipos por la carretera, con caballos, con un gallo, perros, una cabra, ..., y lo conté a los alumnos. Hace dos días llegaron al pueblo. Salieron de un poblado Navarro con destino a ninguna parte, con el afán de conocer y vivir. Hoy nos han hecho una obrita de teatro-mimo-clown para todos los niños de la escuela. Y toda la tarde han estado jugando con los alumnos, montándoles en los caballos, contando historias de cómo viven, etc. Otra de esas anécdotas que te recuerda que el mundo es mucho más rico y diverso de lo que solemos ver y creer.

Sigo apurando y disfrutando cada segundo que me queda en este lugar, aunque cada día con la certeza más clara de que, del modo que sea y cuando sea, he de volver aquí.

jueves, 1 de junio de 2006

FILOSOFÍA, FEOS, Y MÁS.


Pero, cuando todos se mueran, o cuando yo me muera, ¿qué es lo que se siente?, ¿qué significa no sentir nada?, no entiendo qué significa no sentir nada.
No sé. Me gustaría poder comprobar qué hace esta niña dentro de 10 años, cuando haya podido desarrollar una mente tan despierta como para tener pensamientos de este tipo a sus 11 años. Lena es la mejor lectora que voy a poder encontrar en mi carrera docente.
Leire sin embargo estará llegando a Cuba. A su corta edad tiene una cantidad de experiencias, viajes, amigos, que también incitan a pensar en su bonito futuro. Recién apasionada de la revista Muy Interesante. Y con capacidad para localizar en un minuto un artículo que ilustre o aporte una frase a casi cualquier tema que estemos tratando en clase.
Sergio ha descubierto la lectura este curso, y, además, es el mejor deportista de toda la Comarca. Tampoco creo que encuentre otras facultades físicas como estas en 50 años.
Y los otros siete...
Está claro, Víctor, que los del próximo año serán mucho más feos.