martes, 15 de diciembre de 2009

LOS ESPÍRITUS DEL BOSQUE ME VISITAN.

Instante feliz

Ha ocurrido inesperadamente. Cuando me disponía a reencontrarme con los espíritus de la oscuridad en su horario habitual como fruto del ritmo natural y no de las ensoñaciones febriles, se me han abierto los ojos comos dos grandes rodajas de sandía y por el escenario teatral que existe en alguna parte de la cabeza han comenzado a transitar y danzar atropelladamente imágenes e ideas cautivadoras y sugerentes. Sin darme cuenta he ido hilando ideas y encadenando posibilidades hasta llegar a un punto en que me encontraba tan alejado del punto de partida que el latir sobresaltado del corazón me ha hecho buscar la calma y volver a la realidad. A la realidad y al sillón donde escribo estas letras que ahora mismo surgen; escritura intempestiva e impetuosa que también hacía mucho tiempo no sucedía. Qué extraordinario el poder de las palabras y de las imágenes. Y el de la imaginación. Paula se levanta y me pregunta qué demonios hago. No lo sé, ciertamente.

Mis dos últimos escritos han surgido de un estado febril delirante y del despertar impulsivo y obsesivo de los primeros sueños de la noche. Quizá sea esto interpretable en algún sentido, positivo o negativo.

Por cierto, mientras esas ideas ligeras y bellas se arremolinaban, saltaban, reían, sugerían, acariciaban y prometían, sonaba Divenire, de Ludovico Einaudi. Les aseguro que sonaba allí adentro la sexta o séptima composición de Divenire, y eso, forzosamente, ha de ser buena señal de algo, vaya que sí. Para que me crean, hagan el favor, escuchen Divenire, de Ludovico Einaudi.

Si me aceptan considerar esto como un sueño, hoy sí que he soñado algo por lo que empezar a trabajar mañana mismo. Que duerman bien.

domingo, 13 de diciembre de 2009

ESCRITO SERIO Y DIGNO SOBRE LOS CONCURSOS DE TRASLADOS Y LOS EXCREMENTOS Y OTROS INDICIOS DE LOS CARNÍVOROS ESPAÑOLES.

Pan y montañas

Por fin encuentro un momento tranquilo para escribir. Intento leer sobre los excrementos en forma de letra griega alfa o beta de los mustélidos, pero me duele la cabeza. Es casi la una de mañana del ya domingo y tengo el cuerpo a una temperatura de treinta y nueve grados. No crean que yo lo he puesto así (aunque hay quien sí lo cree), es cosa de bichos que tienen estas aficiones de calentarte la vida.

Los grandes seguidores del blog ya sabrán que la fiebre me gusta cada día más para la escritura. En primer lugar aparca esas obligaciones tan obligatorias que nos hacen correr estúpidamente cada día sin tiempo para nada. En segundo lugar, crea un ambiente extraño y oscuro en la mente en el que es muy divertido hacerse preguntas sobre la existencia, el porvenir, el sentido de la vida, y esos asuntos en los que uno suele adoptar un porte elevado y tan digno como es capaz. Aunque nunca había probado con tanto calor. Sabrán también que estos días, me quedan seis, interpreto la actuación vital y trascendente peor llevada de mi vida. Unos, de gran fama en las artes y aplomo en la escritura, dicen que sólo en el riesgo esta la esperanza. Sólo deseando se vive, o que la vida trascurre mientras te preparas para el porvenir. Pero cuándo el porvenir es ya; ya no hay tiempo para insensateces. La insensatez es el único modo de ejercer la vida. Pero también ocurre que al mediodía se ha abierto la puerta, ha entrado una niña rumana de seis años que no sé bien qué hacía en esta casa, no sé siquiera si ha entrado, aunque se llamaba Adra, y al decir con la dulzura de las niñas de seis años buenas “hola, mamá”, me ha dado un revolcón el corazón y me ha dejado cavilando sobre dónde está realmente la insensatez. Es difícil, ya que actúo con insensatez con frecuencia. Cómo encontrar la que interesa en este caso.

Creo que el cuerpo se me está enfriando, será por escribir, igual a los bichos del calor no les interesa la escritura. Es todo tan difícil. No sé si me estaré explicando con claridad y me estarán comprendiendo un poco. El perro Tastavín está resoplando metido en no sé qué sueño en el que andará persiguiendo gatos y cortejando bellas perras. Acabo de leer que los carnívoros españoles, imagino que también los extranjeros, tienen un hueso en el pene para facilitar el manejo del mismo. Yo pensaba que era una facultad extraordinaria del perro Tastavín. Él tampoco tiene claro qué hacer, aunque sigue diciendo que los animales humanos nos complicamos la vida de una forma sorprendente.

Pedí a los tenderos del Panishop hace dos días que me guardaran un cedé que un amigo recogería por la tarde, y me dijeron que lo debían transmitir y consultar a su superior. No sé ustedes, pero creo que mis problemas surgen de la decadencia de las panaderías actuales. Estoy seguro que mi incapacidad con la vida urbana y las trágicas consecuencias que de ella se derivan tienen relación con tener que hablar con un superior para hacer un pequeño favor a un cliente casi diario al que, por otra parte, venden un pan que no es pan en unos envases de cartón en los que escriben cosas muy bonitas sobre ese pan que no es pan que venden. Antonio o Pura, o cualquier panadero, habrían dicho claro, hombre, habrían cogido el cedé después de venderme una hogaza de medio kilo y yo hubiera podido ir a casa tranquilamente bajando de dos en dos las escaleras o mirando los nidos de los vencejos en los aleros de los tejados.

Voy a parar ya, que me está bajando demasiado la temperatura, a ver si me va a pasar como al japonés que estuvo varias horas congelado. Otro rato les hablo de la escuela, que ya es navidad y han pasado catorce meses.

sábado, 5 de diciembre de 2009

ALCANZANDO LA ORILLA CADA DÍA.


Creo que acabo de cumplir el período de tiempo más lago sin escribir en el blog desde que comencé con él hace más de cuatro años. Simplemente estoy experimentando la situación profesional más desbordante que he vivido hasta la fecha, y que implica llegar a las doce de la noche de cada día habiendo realizado un esfuerzo físico, mental, y emocional que me deja apenas unas pocas fuerzas para alcanzar la cama y esperar el comienzo de un nuevo día.

La exigencia tan alta en una escuela modélica, mi lenta adaptación a la dificilísima educación especial, y otros pocos problemas que yo mismo aporto me obligan a enfrentarme a un reto constante, y que creo supondrá un punto de inflexión extraordinario en mi formación como maestro.

Mientras tanto, los fines de semana y descansos van llegando como salvavidas en los momentos en que las piernas ya apenas me sujetan, no me queda voz para hablar, y la cabeza apenas puede encadenar dos o tres pensamientos.

Que descansen.

viernes, 27 de noviembre de 2009

Trabajando y nada más. Casi de la mejor manera que sé. Y aún así es poco. Abrumadoramente poco.
Con gran pesar ante la imposibilidad de escribir.
En pocos días trairé algunos pensamientos.
Ya está en marcha el concurso de traslados de maestros aragoneses. Hoy algunas vidas han elegido un turbulento y desconcertante acompañante.
Que pasen buenos días.

miércoles, 11 de noviembre de 2009

GRANDES PLACERES LIBERTARIOS.


Mañana a las nueve y media estaré delante de seis niños.

Estoy relativamente tranquilo, porque conozco mejor a Ramón Acín, a su nieta, a Paco Ponzán, a Ferrer i Guardia, A los Carrasquer, a Evaristo Viñuales, a doña Palmira de Cretas, a Katia y Sol. Porque he escuchado a Víctor Juan, Antonio Bernat, Víctor Pardo, a Pilar (la señora de filosofía), .., y a otras personas que directamente te hacen ser mejor persona y desear volver a la escuela para dar clase y hacerlo mejor que el día anterior; liberar las miradas y emancipar las conciencias. Estoy tranquilo: sé que mañana seré ya mejor maestro. Si me tocara la lotería, contrataría a alguna de las personas nombradas para que me contaran historias cada día: "cuéntame ahora lo de la caja de música", "cuéntame qué decía doña Palmira de sus niños de Caspe", "cuéntame cómo vivía Ramón Acín en Huesca", "cuéntame el paralelismo con las ideas filosóficas griegas", cuéntame...; qué placer estar allí escuchando.

También, por sorpresa, he conocido a Mamentxu, lo que ha sido una gran alegría. Encantado, Mamentxu.

Con estos pensamientos felices y aires de libertad correteando entre las ideas acudo hoy al encuentro con el mundo de los sueños. Finalmente, en su centenario, viva Ferrer i Guardia y su pensamiento!

lunes, 9 de noviembre de 2009

EDUCACIÓN Y LIBERTAD I.

Viva Víctor Pardo y Viva Ramón Acín!

Qué placer de ponencia. No entiendo cómo he estado tanto tiempo sin conocer mejor la vida del maravilloso oscense.

sábado, 7 de noviembre de 2009

DE LO QUE SE HABLÓ Y SE DISCUTIÓ SOBRE LA DISCAPACIDAD DURANTE UNA CENA HACE CINCO SEMANAS.

Hace unas semanas, durante una cena, varias personas se interesaron por mi experiencia en educación especial y plantearon sus ideas y dudas sobre la misma. El desacuerdo fue absoluto y lamenté profundamente la ausencia de algunos compañeros de trabajo brillantes que seguro hubieran sabido dar mejores y más firmes argumentos ante algunas propuestas absolutamente inaceptables y, en cualquier caso, inviables. Las desavenencias giraron en torno a tres aspectos:

- Les parecía una estupidez el cambio terminológico llevado a cabo en los últimos años en torno a la discapacidad. Relacionaban este hecho con la absurda corriente de lo políticamente correcto y les parecía estúpido, por ejemplo, que a algunos sonara mal “subnormal”, frente a síndrome de down, o minusválido, frente a discapacitado. Indiqué que los cambios en los comportamientos, en el respeto, en la consideración hacia algo inevitablemente se acompañan de cambios terminológicos que evidencian la diferencia conceptual surgida. Más aún, que algunos términos cargan con unas connotaciones negativas y unos prejuicios que exigen la sustitución si se pretende el respeto. Y más aún, sugerí La Seducción de las Palabras, de Alex Grijelmo, donde podrían sorprenderse con la carga implícita del lenguaje y sus términos. Mi argumentación no tuvo ningún éxito.

- En relación al citado empleo de términos peyorativos asociado a comportamientos irrespetuosos y, en ocasiones, humillantes, señalé que una parte de la población muy grande y sorprendentemente joven, aún mantenía un alejamiento y una desconsideración muy grande hacia el ámbito de la discapacidad. Esta idea surgió tras citar la anécdota descrita por aquí hace unas semanas en la que unos chicos de trece o catorce años caminaban por delante de mi centro de trabajo haciendo burlas y supuestas imitaciones de los niños que allí estudiaban. La respuesta argumentaba que los jóvenes suelen ser crueles por naturaleza, y que estos hechos no representaban un problema real, sino que eran meras bromas entre jóvenes. ¿Es así?, ¿son esos jóvenes transmisores de las concepciones e ideologías familiares?, ¿ser adolescente implica ser cruel y maleducado?, ¿serán seguramente esos chicos personas educadas y respetuosas cuando dejen de ser jóvenes?. Ahora se es joven, según dicen, hasta los treinta y cinco o los cuarenta, así que muchos colectivos han de esperar bastante para obtener su pretendido respeto.

- Por último, lo que me parece más importante, pues apunta hacia el núcleo del problema, hacia la consideración íntima y filosófica que tenemos las personas sobre la discapacidad y, creo que también, hacia la vida: el derecho que tienen los discapacitados a contar con ciertos derechos, ayudas, o consideraciones que tienen el resto de las personas o con derechos especiales que únicamente disfrutan ellos. Llegados a este punto en que cada uno tiene que mostrar sus cartas abiertamente, es cuando surgen las ideas más variadas y alejadas: “no me parece bien que sea un colectivo receptor de tantos recursos, pues los tengo que pagar yo con mis impuestos”; “además, si no pueden aprender casi nada ni progresar”; “¿por qué tienen que tener más derechos que yo o mi hija para acceder a puestos de trabajo?”, etc, etc, etc. Como se aprecia, estas ideas surgen directamente de la concepción que las personas tenemos de la sociedad, de la consideración hacia colectivos desfavorecidos, …, de la vida, por lo que son muy difíciles y delicadas de abordar.

En última instancia, también planteé, pensando que era obvio y con el ejemplo podría hacer entender algunas posturas y comportamientos, el problema existente en torno a la acondroplasia y los espectáculos cómico-taurinos del bombero torero. A través de Lamima, he conocido en los últimos años la lucha que tienen algunas personas por evitar un acto donde creen se humilla y se hace espectáculo del discapacitado, que aunque actúa libremente, acaba perjudicando a todo el colectivo. Aquí ya embarranqué directamente, pues todo el mundo estaba de acuerdo en que mi idea era estúpida y en que, finalmente, los prejuicios estaban en las mentes de las familias o las personas que se molestaban con esos festejos.

Acabé la cena sintiendo profundo malestar por haber sido tan inútil en la transmisión de mis ideas, y ciertamente desorientado por la distancia existente entre las ideas de una parte ¿importante? de la sociedad y el trabajo que realizan las personas vinculadas a la educación especial.