lunes, 27 de noviembre de 2017

CRECEPELOS Y OTRAS DUDAS.

Hace pocos días un alumno insultó a un compañero musulmán diciéndole que él y su familia eran terroristas y mataban a la gente. Tienen 9 años. Los problemas de convivencia se suceden cada día a ritmo fantástico. Una niña de ocho años señalaba que el maestro de la clase contigua no sabía enseñar, que allí los niños no aprendían nada. Peleas e insultos propios de discotecas depravadas, túdevuélveselamásfuerte, falta de atención generalizada y comportamientos muy sorprendentes en algunas clases... estos son algunos de los hechos planteados este curso.

Intentando analizar la convivencia, sus problemas, no cayendo en los tópicos, no atribuyendo la responsabilidad a factores externos, qué fácil y tentador resulta, acabo comentando con algunos compañeros que cuando un problema está tan generalizado no podemos caer en explicaciones ligeras, que tiene que haber algo que pasamos por alto.

¿Será que la sociedad ha cambiado a un ritmo tan difícil de asimilar y de tan compleja adaptación? ¿Nos habremos quedado precozmente anticuados y alejados de los valores que rigen y regirán en la sociedad en los próximos años? Quedarse anticuado muy rápido parece un rasgo común a cualquier elemento de este tiempo, por qué no también en los maestros igual que en los iphone.

Creo que hay un fenomenal lío. En la escuela, en las familias, en la sociedad, nadie sabe muy bien hacia dónde apuntar porque parece que todo es volátil, imprevisible. La vida líquida de Bauman. Nadie sabe qué será el Mundo en 30 años, por lo que trazar un camino razonable plantea múltiples dudas, resulta más una cuestión de fe y de intuición personal. Cada uno hace lo que puede, cubierto prudentemente ante los inciertos e imprevisibles problemas propios del momento por una cantidad suficiente de burocracia, mientras los gurús se suceden cada instante ofreciendo certezas y milagros que apuntan en cualquier dirección imaginable. Vendedores ambulantes de crecepelo 2.0.

Me encantaría echar un vistazo en 200 o 300 años y comprobar en qué quedó todo este jaleo, si finalmente nuestros esfuerzos por destrozar el planeta funcionaron, qué injusticias se consiguieron revertir, cómo les fue a los gurús y a sus recetas mágicas, cómo acabo funcionando el Mundo. A ver si llego.

1 comentarios:

Animal de Fondo dijo...

Siento estar siempre de Pepito Grillo, pero parece mi destino en tu blog. ¿Qué importa el motivo de lo que ocurre o qué futuro tendremos? El único futuro que existe es ahora y ahora ocurre que un sistema fundado en la restricción de la información ya no puede funcionar. Los profesores -perdón- parece que siguen pensando que El Libro del Profesor, como lo había en mi época, sigue estando prohibido venderlo a quien no sea profe.
Ya no hay esa restricción, la información no tiene barreras de acceso, no hay que tener una biblioteca en casa ni ser socio de la Británica. Hay que mostrar otras cosas a los alumnos. Y lo único decente a mostrar es un Ecce Homo que valga la pena, alguien sincero en quien se pueda confiar. Y que no finja que sabe lo que ignora. Así que si el profesor ignora cómo resolver el insulto al compañero no puede fingir que lo sabe. Y lo que se ignora hay que preguntarlo, no buscando que alguien tenga la respuesta -nadie puede tenerla- sino confiando en que entre todos descubramos lo que hay, la realidad, lo que existe, llámalo como quieras.
Perdón por expresar mis opiniones rotundamente; no estoy seguro de ellas, pero no tengo tiempo para elaborar un discurso más dubitativo.
Un abrazo!

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