martes, 29 de noviembre de 2011

POESÍA, GUSANOS, SILENCIOS.

La vida sucede ajena a fracasos y éxitos.

En la última parte de este trimestre los grupos de alumnos más mayores están realizando un trabajo de interpretación a través del movimiento de algunas poesías. Por esta razón llevo varias semanas rodeado de libros de poesía y tengo a mano el que les mostraré a continuación. Quizá comparta con Baudelaire cierto sentimiento de desafio ante la adversidad.

Hoy he comido rápidamente y, junto con mi compañero filósofo y perro, he acudido al bosque cercano para leer estos y otros versos entre musgos, silencios y pinos colosales.

EL MUERTO ALEGRE.

En una tierra crasa llena de caracoles
quiero cavar yo mismo una fosa profunda,
donde a mi gusto pueda meter mis viejos huesos
durmiendo en el olvido como escualo en la onda.

Odio los testamentos y odio las sepulturas;
antes que suplicar una lágrima al mundo,
viviente, yo prefiero invitar a los cuervos
a sangrar los salientes de mi inmunda carcasa.

!Vermes! Negros amigos sin orejas ni ojos,
ved que llega a vosotros un muerto alegre y libre;
!libertinos filósofos, hijos de lo podrido,

a través de mi ruina id pues sin que os remuerda,
y decidme si aún hay tortura para este
viejo cuerpo sin alma y entre los muertos muerto!

4 comentarios:

amparito dijo...

Siempre soñe con que me enterraran tal cual (sin caja ni na de na)debajo de un árbol
Por lo visto es ilegal...
Creo que esa legalidad la habrán inventado los de las funeraria que hacen un atraco a mano armada aprovechando la debilidad en ese momento de la familia para negociar otro precio...
O los seguros: mis padres han pagado ya 20 veces su entierro pero si dejan de pagar se lo quitan todos ¿¿¡Eso puede ser legal!?? Pues si, la legalidad a medida de unos pocos...
Tampoco me importaría donar mi calaver a la ciencia... pero ni aun así cumplo la normativa...
Ellos se lo pierden
Como estaré muerta que pase los que "dios" quiera...
Besos

Joselu dijo...

Recuerdo que en mi lejana adolescencia leía un libro de poemas de Baudelaire en versión bilingüe y me encandilaba su decadentismo, su fondear en límites que iban más allá de lo convencional, como este poema que evoca a los gusanos como filósofos, los auténticos filósofos de la existencia que nos recuerdan nuestra naturaleza real puramente orgánica, en la que acaba tal vez todo en el olvido reclamado. Esta deleitación en la muerte es propia del simbolismo, romanticismo rezagado, en que algunos elementos se convierten en símbolos (forma sensible que revela una honda intuición con la que establece una correspondencia). Así los gusanos en su labor de destrucción orgánica se convierten en profundos elementos de transición al conocimiento. Tan minúsculos, tan humildes (como las moscas de Antonio Machado) tan desoladora o apasionadamente poderosos en ese paso del ser al no ser, clave de todo el misterio. El poeta reivindica gozoso lo que es motivo de horror para los hombres y revela su rebeldía romántica, enarbolando la muerte como eje.

Recuerdo atardeceres frente al faro de Salou leyendo poemas de Baudelaire, traductor de Poe, símbolo de mi adolescencia ya olvidada.

amparito dijo...

Joselu
Si recuerdas los poemas que leiste entonces y hasta el sitio y momento en el que fué no tienes tan olvidada tu adolescencia
Los adolescentes de ahora también leen poesía a escondidas... incluso la crean saltándose todas las reglas... claro que si. La vida sigue siendo parecida a cuando se escribió "Dafne y Cloe" o Gilgamesh...
Besos desde un Pirineo que se va a echar a nevar de un momento a otro (aunque ahora solo llueve...)
Pi

Kikiricabra dijo...

Amparito, sí, lo de los funerales tiene miga. Tengo una especie de pacto secreto con un amigo para mi día final, aunque no sé si finalmente se atreverá con la ilegalidad ni si su edad avanzada, espero (por lo que a mí me toca!), le permitirá cargar con mis setenta kilos.

Joselu, gracias por tu comentario, es todo un regalo. Con gran frecuencia añoro a mis profesores del instituto. Ojalá estuvieran ahora conmigo. Ese conocimiento tan medido y casi masticado que nos ofrecían y que muchas veces no sabíamos apreciar ni aprovechar.

En los momentos complicados me gusta especialmente leer poesía. Por eso encuentro gran consuelo, o comprensión, a partir de los ejes vertebradores y el simbolismo que citas de la poesía romántica.

Bonitos e intensos atardeceres adolescentes, seguro. Noches oscuras en medio de un bosque también representan buen escenario.

Un fuerte abrazo para ambos.

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