martes, 27 de julio de 2010

FAMILIA EN BICI.


No tenía un cuadro de carbono, ni las ruedas eran extremadamente ligeras. Tampoco contaba con tornillos de titanio. La cadena llevaba un tiempo sin cambiarse ni engrasarse. El hematocrito del ciclista con seguridad estaba dentro de los límites legales. La familia se dirigía, simplemente, hacia sus ocupaciones diarias.

2 comentarios:

amparito dijo...

Y además felices...
Mi padres hacía kilómetros en bici, con lluvia, viento o sol para ir a ver a la novia.
Hace poco nos contó como liaba el cigarrillo sin bajarse ni parar de pedalear... todo un arte
Mi marido (que tiene una bici de esas otras que describes) no se lo creía...
La bici de hierro de mi padre, con una dínamo que alumbra toda la carretera y que ahora ya no fabrican, todavía está en uso.
¿qué estamos haciendo con el mundo?
Besos y brisa en la cara durante una pedaleada
¿hay algo mejor?

Anónimo dijo...

Hola, Amparito.

Las personas humildes nos dan lecciones de alegría y vida constantemente. No imagino a una familia española de cinco miembros yendo hacia el trabajo y la escuela en una bici (ni en dos o tres, realmente). Y, además, con sonrisa incorporada!

Un abrazo.

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