martes, 22 de enero de 2008

DE LIBROS.


Unos cuantos para la escuela:

- Siete Reporteros y un periódico.
- La Isla del Tesoro.
- El Extraño caso del Doctor Jekyl y el señor Hyde.
- Los Miserables.
- Super Preguntas: ¿Qué soy yo?; ¿Qué es la convivencia?; ¿Qué es la libertad?.

El primero es el premio Barco de Vapor 2005. Tras leer otros premios de esta editorial, como Ojo de Nube, creo poder confiar en este parámetro.

El segundo lo utilicé en Ansó y gustó a los niños, aunque ésta es otra edición con un aspecto muy moderno que no me gusta tanto como la anterior.

El tercero y el cuarto forman parte de una colección de Edelvives de adaptaciones juveniles de clásicos. Las ilustraciones son preciosas y me parece que el contenido resulta muy interesante, accesible pero no simplificado hasta perder el sentido, y permite acercar a los niños a escritores como Víctor Hugo o R. L. Stevenson.

Los tres últimos son la continuación de una colección de la que ya he hablado, y que Alfredo Larraz nos descubrió, sobre filosofía para niños. Siguen la misma estructura en forma de preguntas, respuestas, contra argumentos, etc., que fueron generándose en la labor del autor, O. Brenifier, en la escuela de primaria francesa. Me parecen magníficos y me parecen muy recomendables para cualquier escuela y para cualquier familia que intente que su hijo cultive el arte de pensar, de indagar, y de descubrir.

Yo también gasté buena parte de mi jornal en libros que quizá nunca pueda leer. Al menos me consuela saber que los tengo cerca, y que existe la posibilidad de acceder a ideas brillantes que personas magníficas nos ofrecen: Vida y Destino (V. Grossman), Carl Sagan, Todos los hombre son hermanos (autobiografía de Gandhi), Naomy Klein y su Teoría del Shock, La Tierra sin humanos (regalado al ya mediano accipiter), Lewis Carroll, La Especie Elegida de J. L. Arsuaga, y un par más que no recuerdo.

Estoy (profesionalmente) abrumado por el peso de la televisión. Me gustaría poder vivir ajeno a absolutamente todos los medios de comunicación tradicionales: TV, Prensa, radio. No saber quién gana la liga, ni las elecciones, no conocer las trifulcas barriobajeras de todo debate electoral, no saber ni de muertos en Irak, ni de tonterías en Alicante. El jueves me explico.

2 comentarios:

laMima dijo...

¿Sabes?, yo también compro y compro libros con la duda de si conseguiré encontrar el momento de leerlos...pero no lo puedo evitar.
Solo el placer de elegirlos, tenerlos entre manos, ojear sus páginas..es un vicio Jose Luis.
Me encanta.

Anonymous dijo...

Pues sí, aunque sólo sea poder leer un ratico la introducción, ya merece la pena en muchos casos.

Un abrazo.
José Luis.

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