miércoles, 14 de febrero de 2007

AY, QUE ME DA.

Por favor, un masaje cardíaco urgente en las ideas, un boca a boca a la ilusión, una operación de vocación a vida o muerte, una poesía. O esto, o que algún maestro bueno, con ganas de serlo, me escriba 7 u 8 líneas, que me llame y me hable 7 u 8 minutos.
Me desvanezco.

2 comentarios:

Julia dijo...

Ánimo hombre, si todo fuera muy fácil no tendríamos ese espíritu luchador, piensa en los niños y seguro que te cambia la cara; Me repito que enhorabuena por vuestro blog.

José Luis Capilla Lasheras dijo...

Gracias Julia.

¿Piensas que un maestro, o muchos, debe pensar que pegar un palo es la mejor solución para solucionar un grave problema de disciplina?.

¿Y si la razones que se esgrimen para no hacerlo únicamente se relacionan con represalias o asuntos legales? (no por ningún asunto pedagógico, o ético).

Periódicamente recibo algunos regalos en forma de palabras que me aconsejan seguir trabajando, ser optimista, disfrutar de todo lo demás. Y así lo estoy haciendo, pero cuando me clavan una aguja en un ojo, aún me duele.

Saludos.

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